sábado, 20 de junio de 2009

AFRODITA – ISABEL ALLENDE - Introducción


Hace unos diez años, creo recordar, a modo de obsequio de Navidad cayó en mis manos un ejemplar de “Afrodita, Cuentos, Recetas y Otros Afrodisíacos”, escrito por mi admirada Isabel Allende. Ya había leído “La casa de los espíritus”, obra que me encantó y me sorprendió, era diferente, un libro que te engancha de principio a fin...

Así que me entregué con entusiasmo la lectura de este nuevo trabajo surgido de la mano de una mujer dotada con exquisita generosidad... No me decepcionó en absoluto. Nuevamente mezcla fantasía con realidad, derrocha inteligencia, sensibilidad, humor... Una lectura que, sinceramente, os recomiendo...

La autora evoca a Afrodita, la diosa griega del amor, y el resultado es un precioso libro que nos inyecta una mezcla de historias, de leyendas, de recetas, de sensualidad...

Acompañaré de vez en cuando fragmentos y recetas que aparecen en la obra... estoy segura de que os encantarán...

Para abrir boca os dejo un fragmento de la Introducción:




"Justificar una colección más de recetas de cocina o de instrucciones eróticas no es fácil. Cada año se publican miles y francamente no sé quién las compra, porque aún no conozco quien cocine o haga el amor con un manual. La gente que se gana la vida con esfuerzo y reza a escondidas, como usted y como yo, improvisamos con las cacerolas y entre las sábanas lo mejor posible, aprovechando lo que hay a mano, sin pensarlo mucho y sin grandes aspavientos, agradecidos de los dientes que nos quedan y de la suerte inmensa de tener a quien abrazar. ¿Por qué entonces este libro? Porque la idea de averiguar sobre afrodisíacos me parece divertida y espero que para usted también lo sea.

En estas páginas intento aproximarme a la verdad, pero no siempre es posible. ¿Qué se puede decir, por ejemplo, del perejil?... A veces hay que inventar...

Por tiempos inmemoriales la humanidad ha recurrido a sustancias, trucos, actos de magia y juegos, que la gente seria y virtuosa se apresura en clasificar como perversiones, para estimular el deseo amoroso y la fertilidad. Esto último no nos interesa aquí, ya hay demasiados niños ajenos en el mundo, vamos a concentrarnos en el placer.

En un libro sobre magia y filtros de amor, apilado entre muchos textos similares sobre mi escritorio, figuran fórmulas provenientes del Medioevo y otras anteriores, algunas de las cuales todavía se practican, como clavar con alfileres a un desventurado sapo vivo y luego enterrarlo murmurando conjuros la noche de un viernes. El viernes se supone que es el día de la mujer, los otros seis pertenecen al hombre."

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