viernes, 19 de febrero de 2010

BARCELONA I - AROLA BARCELONA


Mi hermanita Luisa resultó, el año pasado, una de los 10 afortunados ganadores del Sorteo llevado a cabo por CIRCULO DE LECTORES entre los 3.200 socios que, como jurado, tomaron parte en las votaciones para seleccionar la novela que sería Premio Círculo de Lectores de Novela 2009.

El premio consistía en un viaje de ida y vuelta para dos personas a Barcelona para conocer al autor. Incluía el traslado de ida y vuelta desde cualquier punto del estado Español, una noche en un hotel de 4 estrellas en Barcelona en régimen de alojamiento y desayuno y una comida o cena con el autor.






Debido a los compromisos profesionales de su marido, la siguiente persona en la que pensó mi hermana favorita ( y única chica, claro está) fui yo... Así que raudas y veloces emprendimos la aventura...

Llegamos a Barcelona un jueves a las 12.00 de la mañana y un amable chófer nos recogió en el aeropuerto y trasladó al hotel.



De acuerdo con el programa, no tendríamos compromisos hasta el día siguiente, así que un par de semanas antes yo ya había preparado la parte “gastronómica” de nuestro viaje.


Con sinceridad, resultó una difícil tarea, Barcelona nos ofrece muchísimas alternativas... Por otro lado, sólo teníamos un día, tiempo demasiado escaso para poder desplazarnos a distancia. Así que pienso que mis elecciones resultaron bastante acertadas.











A las 14.00 horas del Jueves nos fuimos a comer al AROLA BARCELONA, situado en la azotea del impresionante HOTEL ARTS...






La verdad es que fue una experiencia fantástica, la disfrutamos un montón. Pienso que se sumaron un montón de factores: la emoción de la escapada, el agradable ambiente, la comodidad de un luminoso local abierto al cielo, la agradable temperatura, la estupenda atención que recibimos, y, como no, la excelente degustación que disfrutamos...







Para abrir boca, y mientras lo pensábamos nos ofrecieron, inicialmente unos palitos de pan crujientes para mojar en una especie de salsa tártara con alcaparras picaditas... esto promete...






Nos ofrecen un típico entrante: el tradicional pan tumaca... Mi hermana no pudo resistirse. Le impactó el sabor del tomate... de los de antes... intenso, puro... excepcional... Recordó aquellos tomates degustados en Garrapinillos, feudo de su esposo, cultivados con mimo y sin “colorantes ni conservantes”...













Realizamos un menú degustación completito y lo acompañamos con cava, un clásico que nos facilitó la evocación de los gustos de nuestro papá (si pudiese vernos... nos llamaría de todo, sin duda...) un Gran Juvé Camps:







Expresivo color dorado que mantiene tonalidades pálidas a pesar de su larga crianza. Espléndida efervescencia que genera cordones de efímeras burbujas. Su aroma es penetrante, complejo, alegre y muy fresco. Conserva una gran frescura en la que se distinguen claras notas de flores blancas, frutas carnosas y ligeros tostados y fondos de miel. En boca es intenso, sugerente y muy agradable.


Comenzamos con las picas, que dejamos a la elección del encantador maître que nos atendió... De entrada, un exquisito Carpaccio de ternera con parmesano





Continuamos con una deliciosa Ensalada de centollo y buey de mar...








Le sigue un plato de Gamba blanca con aguacate y hortalizas... inolvidable...








Gallegas como somos y encima fieles degustadoras de buenos pulpos nos agradó muchísimo esta versión del Pulpo a la gallega: interesante fusión del pulpo tradicional con la innovación de la brasa... (aquí, en Galicia, lo hemos degustado a la brasa en infinidad de ocasiones, lo que nos resultó curioso es que este pulpo braseado te dejaba un sorprendente gusto del típico pulpo cocido aliñado con pimentón...)




No podía faltar un clásico: Patatas bravas al estilo Arola... ¡Fantásticas!






Para terminar con las picas, un exquisito Ravioli de rabo de buey, papada y foie... para chuparse los dedos...



Tras las picas disfrutamos cada una de uno de los “casi platos” incluidos en el menú, aquí escogimos lo que más nos apetecía.

Después de la intensidad de los entrantes, yo me incliné por algo suave, lo que más me convencía era un pescado: Corvina con tallarines de judía Kenia... El punto del pescado estupendo:





Luisa, carnívora por excelencia se decidió por el Solomillo con tres mostazas de pimiento rojo, verde y amarillo, canelón de cerezas del Valle del Jerte y vino tinto...





Y luego los postres.... Llegan los MOMENTOS DULCES...

Crema de chocolate blanco, sorbete de frambuesa, granizado de lichi, mermelada de rosa y pesto de cilantro.




El segundo momento dulce...





Nos ofrecieron tomar los cafés en la terraza, y como todavía no nos habíamos terminado la botella de cava volvieron con nuevas copas y lo que nos quedaba para que lo disfrutásemos plácidamente....









Con gran pena, y el estómago lleno abandonamos tan deliciosa localización...













Para terminar bien la tarde, bajando desde el Hotel Arts nos encontramos con la Barceloneta, una de las playas más grandes de la ciudad, llena de turistas, chiringos y con un ambiente de paseo que te invita a disfrutar de una tarde de sol a principios de otoño...








Hicimos una paradita para tomarnos unos cócteles en un chiringo en la playa con una música fantástica...












Descubrimos artistas extranjeros intentando hacerse hueco en el arte de la ciudad condal...





Oscurece, ya... en autobús nos dirigimos al Puerto de Barcelona, terminación de las Ramblas y presidido por el Monumento a Colón...










De ahí a un taxi que nos conducirá al Hotel, dónde nos prepararemos para la cena que tenemos reservada en el ABAC de Barcelona...

Continuará...

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