martes, 8 de junio de 2010

TOURNEDÓ ROSSINI.-



Digo yo que ya tocaba presentar alguno de mis experimentos, mientras preparo publicaciones sobre nuestro viajecito a Barcelona de la pasada semana…

Hoy le toca el turno a un célebre plato histórico que recibió su nombre allá por el siglo XIX, confeccionado por Adolphe Dugléré, uno de los cocineros (francés, para más señas) más importantes de la época. Dugléré, cocinero de emperadores, lo confeccionó para el gran Gioachino Rossini, famoso autor de óperas como "El barbero de Sevilla" y "Guillermo Tell".

Cuentan que Rossini solamente derramó lágrimas en tres ocasiones de su vida: en el estreno de “El barbero de Sevilla”, ante los pitidos del público; cuando oyó cantar a Michele Enrique Carafa di Colobrano y la tercera cuando paseando en barca se le cayó al agua un pavo trufado…





Rossini fue un auténtico apasionado de la música y de la gastronomía. Adoraba la pasta italiana, por encima de todo le enloquecían los macarrones, con los que realizó múltiples experimentos culinaros y de los que solía decir que para resaltar su exquisitez sólo había que añadirles buena mantequilla, salsa de tomate y un excepcional parmesano.


Pero estábamos hablando del tournedó, ¿no?:

El tournedó (sin el apelativo Rossini) es un medallón de solomillo habitualmente albardado con bacon o tocino de un peso aproximado de 125 a 150 grs.





Pero ¿por qué no llamarle solomillo albardado?

Pues como os contaba, el amigo Rossini cenaba con frecuencia en el CAFÉ ANGLAIS de París, donde ejercía sus artes el ya mencionado Adolphe Dugléré, amigo personal del compositor quien denominaba al afamado cocinero como “el Mozart de la cocina”.

En una de sus habituales cenas, Rossini le pidió al chef que innovara el “steak” que habitualmente consumía, con la única condición de que la modificación la improvisara en el propio comedor. Dugléré, ante tal excentricidad argumentó la imposibilidad de concentrarse para confeccionar un nuevo plato en pleno salón, delante de los clientes, a lo que Rossini le contestó:


"Eh bien, faites-le tourné de l'autre coté, tournez-moi le dos!". (Pues bien, hágalo vuelto del otro lado, vuélvame la espalda). Con esa frase nació el famoso TOURNEDÓ…





Aquí os dejo la receta que Dugléreé y Rossini han conseguido que pase a la historia:

Cortamos una rebanada de pan de pueblo del mismo tamaño que el tournedó. La doramos con un poquito de mantequilla por ambos lados. En una plancha con otro poquito de mantequilla (los franceses son apasionados del lácteo producto) pasamos el tournedó un minutito por ambos lados. Lo salpimentamos y colocamos sobre la rebanada de pan. En la misma sartén salteamos rápidamente un medallón de foie que colocamos igualmente encima del tournedó. Picamos una trufa y colocamos varias lonchitas sobre el foie.

Desglasamos la misma sartén donde hemos preparado el foie utilizando un oporto dulce o similar. Añadimos el resto de la trufa picada, dejamos evaporar el alcohol e incorporamos la salsa sobre nuestro TOURNEDÓ ROSSINI…

Exquisita invención, !vive Dios!!!





http://www.accua.com/

http://www.articuloz.com/musica-clasica-articulos/


No hay comentarios:

Publicar un comentario