domingo, 4 de julio de 2010

UN HUEVO FRITO PERFECTO.-


En el siglo XII, decía Averroes (filósofo y médico andalusí) que para hacer unos buenos huevos fritos teníamos que utilizar aceite de oliva abundante, reciente, no utilizado antes y de poca acidez…





Un modesto y sencillo plato, contemplado escasamente por las grandes enciclopedias gastronómicas dada su humildad, supone, sin embargo, un reto para muchos… (me incluyo en la categoría): o se rompe la yema cuando los incorporamos a la sartén, o se pasa mucho, o no te cuaja la clara como es debido, o cuando ya está todo perfecto se te quiebra cuando lo retiras de la sartén… Ohhhh!



Diego Velázquez ( 1599-1660) - Vieja friendo huevos


La famosa expresión que indica que no tienes ni idea de cocina: “Esa no sabe ni freír un huevo” no se ajusta demasiado a la realidad, de hecho esto de preparar un huevo frito perfecto no es, en absoluto, sencillo.



Gabriel Germain Joncherie. (1829-1844) - "Still Life of Eggs Cooking on a Stove."


Dicen que el huevo frito ideal es aquel que mantiene su yema líquida y la clara cuajada, preferiblemente con crujientes puntillitas.

En fin, todo este post viene a que, tras algún que otro fracaso, asumí hace ya tiempo que eso de los huevos fritos no era lo mío… Sin embargo, hace un par de días, estaba trabajando en la oficina y dado que no quedaba mucho para las tres de la tarde comencé a pensar en unos deliciosos huevos fritos, con su yemita sin cuajar para poder mojar pan… ¡Mmm, que delicia!





Total que llegué a casa y me apresté a preparar mi huevo frito perfecto. Como buena aprendiz que soy, me dispuse a consultar todas las fuentes disponibles, decidida a no comer hasta las cinco de la tarde, si era preciso, si no desentrañaba el “misterio de los huevos fritos”…





“El huevo frito ideal es aquel que mantiene líquida la yema y los extremos de la clara cuajada”

“Puesto que la clara es mucho más fina y liviana, conseguir un huevo con la yema líquida y la clara perfectamente cuajada es una técnica relativamente sencilla, si bien requiere de cierta experiencia”

“En algunas preparaciones de gran complejidad primero se vierte la clara y justo antes de que llegue a su punto de elaboración se vierte la yema, este método requiere un gran conocimiento de los elementos que intervienen en la cocina: aceite, sartén, tiempo de elaboración de la clara, la yema, etc. Es desde luego un método profesional denominado por Ferrán Adriá como el "El huevo frito soñado".

http://es.wikipedia.org/wiki/Huevo_frito


En fin, ya empapada en cultura le eché valor y me arrojé a la audaz tarea:

Calenté una buena cantidad de aceite de oliva (había versiones en las que apenas se utilizaba aceite y otras que incluso usaban mantequilla…) y cuando comenzó a humear le añadí el huevito…

Según algunas de las fuentes consultadas se debía cascar el huevo contra la propia sartén, dado mis anteriores descalabros me incliné por cascarlos en una tacita. Tampoco hice demasiado caso a la recomendación de no salarlos hasta retirar el huevo de la sartén… lo siento, pero les añadí un poquito de sal, otro de pimienta y algo de ajo muy picadito…

Como os contaba, me armé de valor e incorporé el contenido de mi tacita a la humeante sartén…

Con una espumadera fui salpicando la clara para conseguir que se cuajara adecuadamente… y finalmente los retiré depositándolos, como no, sobre unas deliciosas patatas fritas (viciosa que es una…)





He de seguir trabajando en ello, pero os confieso que me supieron a gloria, la yema líquida para mojar pan y la clara cuajadita… Tras veinte o treinta docenas me convertiré en una auténtica experta… ¡Qué se prepare Lucio y sus afamados huevos estrellados!

El huevo soñado de Ferrán Adriá en su libro "70 recetas muy personales" lo dejo para otra ocasión…


No hay comentarios:

Publicar un comentario