lunes, 6 de septiembre de 2010

NIÑOS A LA COCINA… MAGDALENAS!!!


Cuando yo era pequeña, me habría encantado que mi madre me hubiera brindado la oportunidad de desarrollar una serie de recetas que sorprendieran a nuestros habituales comensales (léase mis cinco hermanos).

Lamentablemente, en la época que me tocó vivir infantiles tiempos, mi mamá ni tenía tiempo, ni ganas y mucho menos podía permitirse tales lujos…

Aprendí a cocinar, eso sí: lentejas, pasta, arroz, habichuelas, garbanzos…, pero el tema de los postres se reducía bastante. Creo que dos de los pequeños, Luisa y Ber, prepararon alguna galleta que otra en el horno. Hoy en día Bernardo es un cocinillas, de hecho me comenta preparaciones de vez en cuando. Luisa, sin embargo, se dedica bastante menos…





En mi opinión es una experiencia fantástica la de atraer a nuestros niños a la cocina. ¿Por qué privarlos de la oportunidad de conocer carnes, pescados, harinas o huevos?

La cocina de casa es la apropiada coyuntura que puede permitir a nuestros pequeños descubrir ese universo espectacular que es la gastronomía… Y si se mancha, ¿qué importa? Siempre hay cosas que limpiar…






Dedico este post a Gema y a su amiga María, que se han atrevido a preparar unas MAGDALENAS para que todos degustásemos en el cumpleaños de Susana, la mamá de Gema.






He de confesaros que Marci, el papá de la protagonista de la historieta, me ha enviado referencias del libro que Lidia, la madrina de Gema, le obsequió hace algo más de un año y que ha resultado fundamental en la elaboración de la receta…


"¡A cocinar¡ Un libro para pequeños cocineros"

Texto de Pamela Gwyther
Fotografías de Mark Wood


En el libro figura como título de la receta “MADALENAS GLASEADAS”, permitidme que yo les siga llamando “magdalenas”


Para 12 MAGDALENAS:


Necesitamos: 125 grs. de mantequilla en pomada (blandita, vamos), 125 grs. de azúcar, 2 huevos batidos, 125 grs. de harina, 2 cucharadas de leche…


Precalentamos el horno a 190 ºC. Mezclamos mantequilla y azúcar, incorporamos los huevos, batiendo con cariño y vamos añadiendo la harina mezclándolo todo con la cuchara. Echamos las dos cucharadas de leche hasta que nos quede una masa bien mezcladita. (Yo añadiría alguna cucharadita de azúcar, no?) Vamos rellenando esos moldes de papel que habitualmente acompañan a las magdalenas comerciales…






Tenemos que meter en el horno las magdalenas y esperar de 15 a 20 minutos, esperando que la masa suba y quede doradita… Cuando estén listas las pasamos a una bandejita, espolvoreamos con azúcar glas y a discurrir una decoración apropiada…

En este caso, nuestras jóvenes cocineras se han decantado por gominolas…






Sólo el orgullo de las niñas exhibiendo su postre me produce tal placer que es un auténtico gusto presentarlas…






Ayudar en la cocina resulta una fórmula sencilla para enseñar a los niños la satisfacción que proporciona crear elaboraciones que resulten placenteras a los demás…

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