domingo, 14 de noviembre de 2010

"hecho a mano": EL VIAJE DE DAN LEPARD.-





Para escribir esta entrada he de remontarme al principio de los principios… ya lo siento…

Siempre he sido una apasionada de la lectura. Necesito un piso con una habitación más, pero sólo pensar en volver a embalar todos mis libros me embarga una auténtica angustia vital.




Cómo comprenderéis voy limitando mis adquisiciones de obras literarias, sin embargo, ahora que estoy enganchada al  tema gastronómico cuando surge algún trabajo que considero merece la pena sucumbo a las más oscuras tentaciones…

Hace un par de años, por casualidad, descubrí la web delifunart  construida por tres apasionados de la gastronomía (Xabier de la Maza, Ignacio Bueno y Andoni Munduate). Envidiaba sus proyectos que me parecieron fantásticos, aunque limitados a Euskadi.  Me consta que ahora surgen iniciativas similares, pero en aquel entonces me encantó leer su -empapada de ironía- Declaración de Intenciones:

“La versión filantrópica: Arreglar el mundo
La versión “somos emprendedores, y eso mola”: Buscamos la puesta en valor del patrimonio gastronómico.
Versión funcional: Que el sector agroalimentario no sea un sector que deba ser “mantenido” (expresión muy usada en el lenguaje político, sobre todo refiriéndose a subvenciones) sino que la dotemos de suficientes herramientas empresariales (de gestión, comunicación, marketing,... sentido común) para que pueda sobrevivir por sí mismo.
Versión filosófica-antropológica: Perseguimos las alegrías celestiales”

En Noviembre del año pasado, estos profesionales y defensores de la gastronomía trajeron al mundo otro ambicioso proyecto: THE GLUTTON CLUB…





En la presentación de tan magno club, contaban estas tres inquietas mentes:

“Cuando era estudiante en la Universidad de Cambridge, Charles Darwin presidió un club llamado The Glutton Club (’el club de los glotones’), cuyos miembros se juntaban cada semana para buscar y probar “carnes extrañas”. Probaron la carne de halcón y tuvieron una digestión particularmente dificultosa tras catar la carne de un viejo buho… hasta que decidieron centrar sus estudios en el oporto que acompañaba a sus carnes”


Estoy convencida de que a estas alturas ya os estaréis preguntando ¿a qué vendrá el título del post? Pues veréis una de las principales inquietudes de THE GLUTTON CLUB y por supuesto de DELIFUNART es la promoción de la cultura gastronómica.  A finales del pasado año Ibán Yarza en un curso sobre “EL PAN” les comentaba que Dan Lepard – uno de los panaderos más importantes de Europa- había publicado un libro, por supuesto en Inglés, dedicado a un viaje realizado por Europa precisamente tratando de la cultura del pan por países diversos… THE GLUTTON CLUB se pone manos a la obra y en un tiempo record ha visto la luz en español “THE HANDMADE LOAF”, traducido por el ya mencionado Iban Yarza y publicado a través de la editorial LEQTOR UNIVERSAL.




La semana pasada recibí la obra en cuestión, que adquirí a través de la propia página de THE GUTTON CLUB: http://books.thegluttonclub.com/2010/hecho-a-mano/

 Os confesaré que no me caracterizo por ser una amasadora, es más, creo que lo único que estas manitos han aglutinado han sido unas empanadillas elaboradas el mes pasado en un curso de cocina japonesa (http://laprendizdechef.blogspot.com/2010/10/gyoza-curso-de-cocina-japonesa-2-taller.html).


Sin embargo, lo atractivo de la obra para mí no radica simplemente en las recetas (que son estupendas, por supuesto), sino en la pasión que imprime en toda la obra el autor…
“El hecho de hacer algo con las manos nos anima y hace que nos sintamos humanos”
Como os comentaba, yo realmente nunca he amasado, pero suscribo totalmente el comentario de Dan Lepard, pues si que he trabajado con miniaturas y he pintado cositas y no hay mayor satisfacción que la surgida del trabajo propio…


El pan, vibrante protagonista de la obra, es el vínculo que nos permite descubrir elaboraciones, técnicas, productos bases, etc. empleados en países tan dispares como Ucrania, Italia, Alemania, Rusia, Dinamarca, etc…
Las fotografías, fruto de la cámara del propio autor, han sido obtenidas en la intimidad de los talleres de panaderos de Europa que le han abierto sus puertas permitiéndole compartir con nosotros sus secretos.
Realmente me parece extraordinario que, después de todo, el pan quizás fuese uno de los primeros alimentos procesados en la historia del ser humano. En todas las culturas hallamos un rastro que nos indica su elaboración, sin embargo, desconozco la existencia de otras obras que reflejen la real importancia de tan humilde producto.


La verdad es que la obra me ha encantado. Ya he decidido la receta por la que voy a comenzar a practicar…
¿Qué tal os suena: Tortitas de ajo y grasa de oca?
Os contaré…
 
 

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