sábado, 6 de noviembre de 2010

MEJILLONES CON ALGAS EN ESCABECHE BLANCO – CABO DE PEÑAS.-


Y seguimos hablando de MEJILLONES… Tras todo el revuelo organizado por el BOIRO TRIP  hoy me apetece hablar de otra de las más conocidas aplicaciones de este bivalvo: la conserva.

La industria conservera en Galicia ha sido desde finales del siglo XIX un pilar fundamental en la economía de nuestra región. Hoy en día,  aquí continúa el núcleo de un sector productor  que, a nivel mundial, nos ha situado en privilegiadas posiciones como fabricantes de conservas de pescados y mariscos.



Museo Massó – Bueu (Pontevedra)

No es habitual que os hable de las conservas que se elaboran en la empresa donde trabajo, pues podría interpretarse como una aportación interesada. En esta ocasión me he quedado prendada de un producto que apenas está saliendo al mercado y que me ha agradado sobremanera. De la misma forma que en otras ocasiones os he hablado de otras marcas, considero de justicia compartir con vosotros esta información, pues sinceramente pienso que merece la pena.




Os confesaré que deseaba que finalmente se comercializase, pues siendo aventajada testigo de los procesos previos y de los numerosos ensayos que entraña el lanzamiento de un producto al mercado, había tenido la oportunidad de degustar diferentes pruebas que me habían mostrado un producto sumamente atractivo.

Por fin, ayer pude traerme a casa unas latitas con la intención de realizar una imparcial cata con algunos de los míos…

La apertura de la lata ya te permite descubrir la elaboración artesanal de estos MEJILLONES CON ALGAS EN ESCABECHE BLANCO. La perfecta colocación de los mejillones nos recuerda al antiguo empaque manual de las piezas…



Este mejillón “das Rías Baixas” estaba impecable, perfecto de textura, de limpieza (odio los restos de barbas que en ocasiones te encuentras en las latas).

Bajo los moluscos se hallan el alga wakame (Porto Muiños ) y unos delicados puerros confitados. Todo el conjunto se encuentra bañado en un sutil escabeche blanco elaborado con aceite de oliva.



El gusto es fantástico. La incorporación de las algas colabora en que el producto arroje un indiscutible sabor a mar, pero tan atenuado que en ningún momento resulta demasiado potente o salado. El delicado escabeche blanco termina de aglutinar los ingredientes para conseguir la combinación perfecta.

Por mis circunstancias personales comprenderéis que la conserva constituye un recurso gastronómico al que acudo con cierta frecuencia. Hacía ya mucho que no disfrutaba tanto con una lata de conservas, y la votación de los “probadores” fue unánime: un producto fantástico.

Ahora me toca estudiar aplicaciones en platos, para empezar ¿qué tal como aperitivo?



Todavía no me han facturado estas latas que me he traído a casa, pero por lo que he podido escuchar creo que la relación calidad/precio va a resultar muy satisfactoria... Ya os contaré.


2 comentarios:

  1. Mercedes, la pinta es estupenda. Tamaño, color y conjunto del contenido total se ve muy artesanal, muy, diría yo, auténtico.
    Las buscaré y pruebo.

    Muacs dulces

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  2. Te confesaré Berta que hasta a mí me han sorprendido... Ya me encargaré de que los pruebes...

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