lunes, 1 de noviembre de 2010

OKONOMIYAKI – CURSO DE COCINA JAPONESA 4º TALLER by MONA IMAI & DON CHIRINGO


Hace mucho leí una obra, “Águilas y Cuervos” de Pauline Gedge, que me apasionó y que conservo como una joya pues adoro releer aquellas lecturas que me han proporcionado placer. El águila de las legiones  romanas y el cuervo, animal sagrado para los celtas, se entremezclan en aquella isla que los romanos denominaban pérfida Albión.




Os preguntaréis a que viene esta introducción tan dispar con la idea del taller de cocina japonesa… Pues veréis, me ha venido a la memoria que la citada novela comenzaba en una noche como la de hoy, al inicio del Samaín, en el año 32 DC. Entre los antiguos celtas, este tiempo marcaba el final del verano y el inicio del invierno… Era en esta noche cuando los espíritus de los muertos regresaban al encuentro de los vivos…

Entremezclando culturas, esta noche lluviosa, oscura,  propia de una auténtica víspera de Samaín, es la propicia para despedir nuestro CURSO DE COCINA JAPONESA que durante los miércoles de este mes de Octubre hemos disfrutado con una excelente, además de encantadora profesora, MONA IMAI y al amparo de Arantxa Costas y su padre, don Santiago, en su establecimiento DON CHIRINGO, en Vigo.

Han sido cuatro semanas estupendas, cargaditas de información, de momentos divertidos y también de anécdotas. Lo hemos pasado muy bien y la información que hemos recibido nos permite estar de acuerdo con el lema que Arantxa eligió para este curso: “LA COCINA JAPONESA NO ES SÓLO SUSHI”…



En este IV TALLER no nos acompañó David, por lo que las fotos, en esta ocasión, son obra de la propia aprendiz… (sin comentarios).
Mona nos sorprendía con otra especialidad de la cocina japonesa:

OKONOMIYAKI (お好み焼き)

 


El Okonomi-yaki, es una receta japonesa que podríamos definir como una masa a la que se añaden diferentes ingredientes y se cocina a la plancha.



La traducción literal de okonomi-yaki es “cocinado a su gusto”, esto implica que aunque la base es el repollo, cada cual puede añadir a su “tortilla” lo que desee. Por lo que he podido averiguar, en los restaurantes japoneses, la preparación de los okonomi-yaki o bien la prepara el cocinero sobre una plancha ante el cliente o son los propios comensales a los que se les entrega un cuenco con la masa con col y el resto de los ingredientes en diferentes cuencos para que preparen la torta “a su gusto”.




En nuestro caso, el tema es no dar facilidades.  Cada alumno se “trabajó” su propia masa bajo la atenta vigilancia (y ayuda, como no…) de Mona y Arantxa.




Mezclamos harina, agua y unos polvitos de caldo concentrado (léase Avecrem). Tenemos que obtener una masa espesita. Picamos el repollito pequeñito y el puerro en rodajas finitas, añadimos a la mezcla de harina…





Incorporamos gambas deshidratadas y un huevito.






Y ahora viene la parte más divertida. Calentamos bien la plancha o sartén, añadimos un poquito de aceite, a Mona le apetecía untarla con la grasilla de la panceta para darle un toque de sabor a la torta. Vertemos la mezcla de la masa e ingredientes a razón de cucharón.




Extendemos la masa, colocamos sobre ella la panceta y vamos dando vueltas a la torta hasta que esté totalmente cuajada. Al final la panceta ha de lucir en la parte superior de nuestra peculiar tortillita. Nuestros osados “aprendices” se lanzan al ataque…












¿Os había dicho que los talleres habían resultado sumamente divertidos y entretenidos?





Mona, encantada con los avances de sus pupilos,  nos indica las salsas que sobre nuestra torta nos proporcionarán el más grato de los gustos.




En cuanto a las salsas, os diré que la utilizada en Japón es especial para este tipo de preparaciones. En el taller nos mostraron la salsa, aunque nos indicaron la dificultad para hallarla en nuestros mercados locales, Arantxa decidió preparar una salsa estupenda que emularía a la nipona. Aunque no nos confesó su receta, los aventajados dedujeron que se trataba de una fusión de salsa Perrins con salsa barbacoa y un ligero toque a manzana. La extendemos sobre la torta…



En una manga pastelera se introduce la mayonesa y se aplica.






Espolvoreamos una pizca de láminas de Katsuobusi y a disfrutar.








El tema de las tortas no terminaba aquí, por lo visto las okonomiyaki nacieron en la región de Kansai, aunque las más afamadas provienen de OSAKA, donde se pueden encontrar gran número de restaurantes especializados.

He averiguado que entre Hiroshima y Osaka existe una disputa en relación a las okonomiyaki. En Hiroshima se considera que la realmente original es su receta que dista bastante de la preparación que os hemos comentado.

HIROSHIMAYAKI

La base de la tortilla es la misma: un huevo, harina, la pizca de avecrem y agua, aunque en este caso ha de quedar más líquida y los ingredientes se van incorporando poco a poco sobre la masa que ya hemos vertido sobre la plancha…






Incorporamos repollo picadito, puerro, brotes de soja y lonchas de panceta (o bacon)





La receta de Hiroshima, aparte de prepararse con los ingredientes independientes,  incluye fideos de huevo… La cosa se complica, hemos de ir mezclando lo que tenemos sobre la torta junto a los fideos, y el método empleado es seguir dándole vueltas a la torta sobre los fideos y viceversa… ¡Hala, alegría!!!








Para terminarlo de rematar añadimos un huevo en la plancha, lo quebramos y colocamos sobre él todo lo anterior… No os lo perdáis, ¡¡¡se sirve del lado del huevo!!!








Naturalmente todas estas imágenes corresponden a la elaboración de Mona, aunque los alumnos respondieron admirablemente…







Admirable la confección de las tortas de alguno de los asistentes…



Finalmente se añade la misma salsa que en la anterior receta.

Tras la oportuna explicación sobre la fórmula correcta de comer las tortillas con palillos...




Terminamos la fiesta con unas cervecitas japonesas que Arantxa consiguió para la ocasión…



Sólo me gustaría añadir que el curso supuso para mí, aparte del descubrimiento de la multitud de variantes que existen en la cocina de una cultura – totalmente diferentes a las típicamente conocidas -, la oportunidad de coincidir con amigos con los que últimamente comparto experiencias y de conocer tanto a Mona como a unos estupendos compañer@s de taller, con los que he disfrutado fenomenales momentos.
Un besazo a todos y hasta el próximo…


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