lunes, 27 de diciembre de 2010

COCINANDO CAPON DE VILALBA EN NAVIDAD.-


Nuestra estupenda visita a VILALBA del pasado 10 de Diciembre (http://laprendizdechef.blogspot.com/2010/12/capon-de-vilalba-un-plato-de-reyes.html) todavía nos proporcionó una sorpresa más. Durante nuestra degustación en el MESON DO CAMPO, se realizó un sorteo de libros, varios quesos San Simón, y un capón obsequiado por CAPONES AURORA. Me entusiasmó que David hubiese ganado el libro “EL CAPON DE VILALBA Y SU COCINA”, de Ediciones Trea y escrito por Matilde Felpeto Lagoa…




Pero cuando le tocó el turno al “premio gordo”: el CAPON DE VILALBA,  casi me da un infarto cuando Miguel Vila – Colineta leyó el nombre de la papeleta extraída por la mano inocente de un sonriente camarero del MESON DO CAMPO…




Os confesaré que mientras Miguel me hacía la simbólica entrega del fémur del capón que acabábamos de zamparnos en el MESON DO CAMPO (ya os hablaré de esta degustación), mi cabeza no dejaba de dar vueltas preguntándose cómo iba a arreglármelas para conseguir preparar un producto tan exclusivo, si me entraría sin problemas en el horno doméstico, si sería necesario adquirir algún recipiente de tamaño superior a los que tenía en casa, si lo cocinaría para Navidad, o tal vez para mi cumpleaños (28 de Diciembre)…




Afortunadamente, las medidas del ave no eran tan excesivas como pensábamos, encajando perfectamente tanto en fuente como horno.







Se cortan patas y cabeza y se reserva la enjundia (grasa propia del animal, esa sustancia amarilla que podéis ver sujeta con palillos)





Lo untamos con la propia grasa por dentro y por fuera, salándolo igualmente…




Tras la sugerencia de Miguel Vila, e inspirándonos en la receta del libro: “Capón asado al gusto de Cunqueiro”, mezclamos higos, orejones, ciruelas pasas, dátiles, nueces, piñones y pedacitos de manzana, con ello rellenamos el capón…




Cosemos la abertura y lo metemos en el horno, a una temperatura de 160º a 170º, en una fuente con su enjundia. Se le va dando vueltas y regándolo con la grasa de vez en cuando para que se dore bien por todos lados.





 Cuando ya esté casi hecho se riega con vino blanco y zumo de limón. Se deja diez minutos más y se apaga el horno.





“El capón debe enseñarse entero a los comensales y después trocearlo en la cocina…sirviéndolo en fuentes que conserven el calor. La salsa que queda en la fuente de horno se colocará en una salsera”.





Esta receta va acompañada de castañas cocidas peladas, pero en nuestro caso no podíamos dejar de presentar otro plato que para nosotros es muy tradicional en Navidad: el peculiar pudding de verduras de mi mamá, procedente de una receta de la abuela Lola… (otro día le dedicaré post…)




A pesar de la abundancia de entrantes y primeros platos, el capón nunca regresó a la cocina, siendo muy alabado sabor y textura y lo acertado del relleno escogido.







En fin, muchos nervios, muchas risas y una inolvidable experiencia que no podía dejar de apuntar en éste, mi querido Diario…



A nuestro particular cocinero, le teníamos guardada una sorpresilla, pues realmente asumió la responsabilidad de que la hazaña hubiese tenido un feliz final… A partir de ahora le llamaremos “el chico del capón”, ja, ja… y en su honor Papa Noel le ha dejado una preciosa camiseta…

Por primera vez en años, tuvimos que madrugar el día de Navidad para que nuestro CAPÓN llegara a la mesa a su hora… Según el libro de Matilde Felpeto, el cual consultamos en repetidas ocasiones, el capón necesita una hora de cocción más media hora por cada kilo que pese, y media más para compensar las veces que se abre el horno, o sea que un capón de 4 Kg. requiere más o menos tres horas y media.

Llegada la hora de la verdad, David se puso manos a la obra…

La noche del 22 de Diciembre recibí un simpático mail de José Luis de CAPONES AURORA, en el que me comunicaba que al día siguiente recibiría un CAPON EXTRA antes de las 13:30 a través de SEUR FRÍO…

 Armados con un metro nos dispusimos a la apertura de la caja que con puntualidad llegó a su destino…

7 comentarios:

  1. os ha quedado genial y que bien explicado, besos

    ResponderEliminar
  2. Hasta la camiseta de David hace honor al homenajeado capón.

    ¡¡¡Que buena pinta!!!

    ResponderEliminar
  3. Gracias guapetones, la verdad es que ha sido una experiencia "religiosa" e irrepetible. Lo que más temíamos era no saber darle el punto a un producto tan especial, sin embargo todo salió fenomenal... Un besazo!!!

    ResponderEliminar
  4. He llegado a tu blog y aunque no es Navidad, me han dado ganas de que vuelva.
    El capón alucinante y tu paso a paso espectacular y la pena es que ya no quede para probarlo.
    Te invito a pasarte por mi blog , yo desde luego sigo el tuyo desde ahora.
    Un saludo desde Alicante.

    ResponderEliminar
  5. Mercedes, ya tengo la receta, ja,ja,ja, ya te contaré aunque me encantaría recibir tus consejos y la receta de pudding de tu mamá ; ¡qué pedichón soy!; ja,ja,ja :)

    Besos tesoro y ¡Feliz Navidad en familia!.

    ResponderEliminar
  6. Qué fantástico capón, Mercedes!! Me lo apunto, aunque me quedo con la intriga del pudding de tu mamá... :-P,,
    Por cierto, Feliz Navidad y recuerdos también para ella =:-D

    ResponderEliminar