martes, 28 de diciembre de 2010

COMIENDO EN NAVIDAD…


Leía hace unos días un interesante post de Jorge Guitián – Gourmet de Provincias que versaba sobre la erradicación de costumbres paganas por parte del cristianismo, nota que me viene al pelo para la entrada que me apetece escribir hoy…




Vieiras a la gallega – Nochebuena 2010 – por Susana


Sé que ya lo he mencionado en otras ocasiones, pero estas festividades son quizás el más claro ejemplo de la profunda asociación que existe entre las reuniones, encuentros o celebraciones y la gastronomía. Las fiestas navideñas son la excusa perfecta para convertir nuestras cenas y comidas en auténticos excesos alimentarios. El despliegue de platos que se presentan suponen un auténtico esfuerzo para muchos bolsillos, pero aún así, todos justificamos esta exageración argumentando aquello de: “para una vez que nos reunimos…”




Almejas a la marinera – Navidad 2010 – por Arantxa Costas (Catering Don Chiringo)


Buscando el origen de las comidas navideñas di con una teoría que se repite en numerosas ocasiones, y es que entre el día 21 y el 25 de Diciembre en el Imperio Romano se celebraban unos importantes festejos que se denominaban “Saturnales”. Con ellas se celebraba el término de la época más oscura del año y la llegada del Sol. Durante siete días tenían lugar abundantes banquetes, espectáculos e incluso se intercambiaban regalos. Cuentan que hasta los esclavos recibían raciones extra de alimentos…




Langostinos al horno – Nochebuena 2010 – por Susana






Camarones cocidos – Navidad 2010 – El Corte Inglés






Merluza a la cazuela con berberechos – Nochebuena 2010 – por Susana




Pudding de repollo – Navidad 2010 – por Merchy (mi mamá)


Pegando otro salto temporal me he encontrado esta joyita publicada por el diario ABC en Diciembre de 1959…




Me sorprendió descubrir que antes de esta fecha ya existieran bulos e indultos que te libraban del temible ayuno, pero que en 1959 el Papa concediese a los fieles de todo el mundo la gracia de anticipar el día de abstinencia al día 23 de Diciembre, nos indica que las cenas familiares del día 24 de Diciembre consiguieron imponerse invirtiendo el orden establecido: el 23 de Diciembre ayuno, el 24 de Diciembre primero la cuchipanda y luego Misa del Gallo…




Capón de Vilalba asado al gusto de Cunqueiro – Navidad 2010 – por David






Entrecot a la piedra – Nochebuena 2010 – por Gema.



En fin, tras esta exhibición de imágenes correspondientes a algunos de los platos que en menos de veinticuatro horas me he metido entre pecho y espalda, he llegado a la conclusión de que,  tras algunas etapas más moderadas en la historia, todo vuelve a los orígenes y el que más o el que menos continúa excediéndose como un AUTÉNTICO ROMANO… ¿o no?

Y todavía nos queda FIN DE AÑO, PRIMERO DE AÑO, VÍSPERA DE REYES y REYES… Para que luego digan que la importancia de la gastronomía es relativa…



Cómo han cambiado los tiempos… Estoy convencida de que mis sobrinos desconocen el significado de la palabra ayuno y pondrían una cara auténticamente desconcertada si les contase que hace cincuenta años prácticamente todos se abstenían de ingerir carnívoros bocados en determinados períodos…


Como comprenderéis el período de ayuno era demasiado amplio, por lo que con el paso del tiempo se fue reduciendo hasta que sólo se contempla durante la noche del 24 de Diciembre, vigilia de Navidad, pudiéndose ingerir alimentos con posterioridad a la MISA DEL GALLO. Esta situación podría justificar el origen actual de la cena de Nochebuena… Este período de sacrificio proporcionaría a los cristianos la enorme satisfacción de la abundante cena…



Lo que efectivamente siguió subsistiendo fue la celebración excesiva y la alimentación desmesurada… Una vez que la jerarquía cristiana estuvo firmemente asentada comenzó a eliminar elementos “subversivos” que seguían practicándose durante la Navidad, comenzando por los juegos de circo (en el año 529) hasta el decreto de un ayuno desde Navidad hasta Epifanía (6 de Enero) en el año 1.110, debido a los desmanes populares durante aquellos festejos.


Llega el cristianismo a Roma y como en otros muchos lugares, utiliza aquellos símbolos paganos tan arraigados como los Saturnales haciendo coincidir el nacimiento de Jesucristo con la noche del 24 de Diciembre… Poco a poco, cada vez eran más los que celebraban la Navidad mientras la asistencia a los actos politeístas romanos iba descendiendo hasta desaparecer…

2 comentarios:

  1. Espero que hayais pasado unas buenas fiestas y os deseo lo mejor para 2011 y que sigamos todos por aquí!!!!
    Un abrazo, Begoña

    ResponderEliminar
  2. Lo mismo te deseo Begoña, el pasado 2010 nos brindó la oportunidad de "desvirtualizarnos", ojalá que el 2011 nos consienta seguir relacionarnos... Un beso fuerte!!!
    Mercedes

    ResponderEliminar