martes, 5 de abril de 2011

O COMER E O CONTAR, TODO O MALO É EMPEZAR – LA COMIDA EN LA TRADICIÓN ORAL GALLEGA – “O SABOR DAS LETRAS”

En el año 2002 nació en Vigo la FUNDACIÓN CARLOS CASARES, por iniciativa de la familia y los amigos del escritor. Entre sus objetivos se encuentra el de promocionar diferentes aspectos de la cultura gallega. En este ámbito se enmarca su iniciativa “O SABOR DAS LETRAS”, que organiza junto a la AGRUPACION DE AMIGOS DEL MARCO y con la que se nos propone que descubramos los indudables vínculos que existen entre literatura y gastronomía.



El pasado 31 de Marzo disfrutamos de una curiosa velada gastronómica dirigida por Cándido Pazó, que nos trasladó a épocas de escasez a través de sus historias y de la degustación que acompañó al acto.
Me apetecía mucho asistir a este evento y la verdad es que lo disfruté. Tras un mes desvinculada del tema gastronómico, tanto en el blog como en redes sociales, este evento ha resultado para mí el empujón que necesitaba para retomar mi afición al mundillo gastronómico.
Ignoraba si era posible tomar imágenes durante la celebración del evento, por lo que las que acompañan este post las he tomado prestadas, con permiso por supuesto, de la página de la Fundación Carlos Casares.
Habíamos disfrutado en varias ocasiones del buen hacer de Cándido Pazó como contador de historias y también como genial autor y director de varias obras de teatro. Aparte del humor, sus historias, siempre enlazadas con la tradición oral gallega, aportan grandes dosis de ternura y siempre presentan un punto reivindicativo, consiguiendo a la par, arrancarte una carcajada o conseguir emocionarte. “O COMER E O CONTAR, TODO O MALO É EMPEZAR” consiguió acercarme a las privaciones alimentarias que sufrieron muchas familias gallegas y que realmente desconocía, pues los comentarios que percibí de mi familia jamás refirieron este tipo de penurias.



Para la narración de Cándido Pazó, los chefs Alfonso Botas y Miguel Oliveira del Restaurante del MUSEO MARCO de Vigo, diseñaron un menú que intentaba reflejar los tiempos de los que nos hablaba nuestro particular “bululú da fame
El menú se componía de pequeños bocados. Comenzamos con una SOPA BOBA, una especie de caldo vegetal con pedacitos de pan.
Continuamos con una TORTILLA DE PAN dulce que me encantó, en el que la patata se sustituye por pan duro remojado en leche y a la que se le añade azúcar.  David recuerda que su madre la preparaba y que le encantaba, lo curioso es que a pesar de su dulzor la tomaban como entrante.
Lo de CALDO DE PEDRA he de confesaros que me llamó poderosamente la atención. Cándido Pazó nos iluminó con una de sus historias: un caldo con una buena piedra ya es un buen caldo, ¿y si encima le añades chorizo, unto y berzas?
Un sabroso GUISO DE GALIÑA con un intenso gusto a curry (dudo que esta mezcla de especias forme parte de la tradición galega), constituyó el “plato fuerte” de la degustación.
Tras el ave continuamos con HUEVO COCIDO espolvoreado con pimentón y un chorrito de aceite, bocado que me transportó a mis tiempos mozos cuando disfrutábamos un huevo cocido y un chupito de vino dulce en EL HUEVO, en la calle Real.
El postre lo constituyeron unas TORRADAS o torrijas en castellano, dulce que sí preparaba mi abuela, remojando rebanadas de pan duro en leche con azúcar y que luego tras pasarlas por huevo batido se freían.



Si tenéis oportunidad no os perdáis la obra MEMORIA DAS MEMORIAS DUN NENO LABREGO que Cándido Pazó presentará en Vigo el próximo Sábado 9 de Abril, en el que rinde su personal homenaje a la obra de Xosé Neira Vilas, celebrando el cincuenta aniversario de su publicación y gracias a la cual, nuevamente nos situaremos en los tiempos difíciles del rural gallego.

Na véspera dérame meu pai unha somanta por lle enfarruscar  a cara con feluxe ao neno do señor. Un rapaz moi limpiño que come pantrigo, bebe leite con café e non se ter que erguer cedo para levar o gando a pacer”

En la víspera me había dado mi padre una paliza por embadurnarle la cara con hollín al niño del señor. Un muchacho muy limpito que come pan de trigo, bebe leche con café y no se tiene que levantar temprano para llevar el ganado a pacer…

1 comentario:

  1. Que buena entrada, ¡enhorabuena!. Me ha gustado mucho esa unión de literatura y gastronomía, junto con las vivencias rurales.

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