sábado, 7 de mayo de 2011

COMIDA E BEBIDA EN ROSALÍA DE CASTRO por Xavier Castro – O SABOR DAS LETRAS

El pasado jueves tuvimos la oportunidad de disfrutar de una nueva sesión de “O SABOR DAS LETRAS”, los diálogos entre literatura y gastronomía que nos proponen la FUNDACIÓN  CARLOS CASARES junto a la AGRUPACION AMIGOS DO MARCO y el Restaurante & Café MARCO.




En esta ocasión nos deleitamos con un auténtico espectáculo gastronómico-literario-musical de la mano de Xavier Castro, que nos ofreció una interesantísima conferencia dedicada a la comida y bebida, tanto en la obra como en la época histórica vivida por Rosalía de Castro.

Xavier Castro es catedrático de Historia Contemporánea de la Universidad de Santiago de Compostela. Estando especializado en la historia de la alimentación, imparte cursos sobre cultura y cata de vino. Acaba de obtener el Premio Nacional de Gastronomía Álvaro Cunqueiro, con su obra A MESA E MANTEIS, HISTORIA DA ALIMENTACIÓN EN GALICIA, clasificándose también entre las mejores para optar al premio GOURMAND BEST IN THE WORLD.


Desde el inicio de la conferencia, Xavier Castro nos fue cautivando con briznas de los trabajos de la insigne escritora gallega que nos fueron mostrando la innumerable cantidad de referencias a comida y vino que adornan sus escritos.

¡Ouh miña parra de albariñas uvas,

que a túa sombra me dás!

¡Ouh ti, sabugo de froriñas brancas,

que curas todo mal!

¡Ouh ti, en fin, miña horta tan querida

e meus verdes nabals!

¡Xa non vos deixo, que as angustias negras

lonxe de min se irán!

FOLLAS NOVAS, 1880

Rosalía de Castro

Y precisamente un Albariño (Rías Baixas, 2009), de las Bodegas Rosalía de Castro fue el primer vino que degustamos…
 

Para mi gusto un vino exquisito, brillante y con un tono amarillo paja. Delicado olor frutal. Sabroso y fresco. Realmente estupendo.
Y comenzamos el recorrido gastronómico hablando de la patata, hoy notablemente consumida,  pero tardíamente utilizada en la cocina gallega, dado que después de todo era un tubérculo que se desarrollaba bajo la tierra y  quién sabe qué supersticiones se guardaban en las mentes del siglo XVI…


Patacas asadas
con sal e vinagre,
que saben a noces.
¡Qué ricas que saben!

CANTARES GALLEGOS
Rosalía de Castro



Pues como dice el poema los restauradores del MARCO nos presentaron PATATAS ASADAS con un chorrito de vinagre de Módena (que le aporta dulzor) y una pizquita de sal.
Sonando de fondo: Videoclip Negra Sombra por Luz Casal.
A continuación nos sorprendió la profesora María Outes Velay, recitándonos trazos de una obra que personalmente desconocía y nos hizo descubrir una Rosalía con cierto deje humorístico, alejada de la amargura que a menudo leemos en su obra… Nos describe las desventuras de Xuana, una taimada anciana que va pidiendo alimento por las casas y que depende de sus conveniencias escucha cualquier fina conversación o está sorda como una tapia…


"Alá enriba da montaña / sai fume das chamineas...
Valor, meu corpiño vello / Leváime aló, miñas pernas.
Paseniño, paeniño, / aquí para, alí te sentas,
irás chegando, Xuana,/ adonde as casas fomegan.
¡Dios diante, a Virxe che valla!, / que hoxe, seica... seica... seica...
has de comer sete cuncas / de bon caldo, coa da cea,
e máis compango do porco / ou de sardiñas salpresas,
que os montañeses son homes / que cando dan, dan de veras.
Dempois, quentaráste a un lume /grande coma unha fogueira,
e cando xa estés ben quente, / ¡a dormir... e que amañeza!"


Escuchábamos una versión de “Airiños” de la mano de Victor Manuel cuando nos sirvieron el segundo de los platos que al hilo del poema sobre “la pobre Xuana” nos aproxima a potajes consumidos en antiguos tiempos: “Boliños do pote”.



El “boliño do pote” es una masa en la que se mezcla harina de maíz, de centeno y de trigo, caldo y pedacitos de tocino y cebolla al que se le da forma de bola y se cuece en caldo de cocido.
Comentaba Xavier Castro que los gallegos eran vegetarianos aunque no quisiesen, la carne se limitaba a los monasterios y demás instituciones pero al gallego medio lo que llegaba con más abundancia eran los vegetales muy dados en nuestra tierra.
 Con los acordes de “Camariñas” interpretada por Luz Casal y Luar na Lubre, Xavier Castro nos introdujo en la comida de cuaresma, el tradicional ayuno y la “bula da cruzada”,
“El coste de la bula, desde los años veinte hasta los cincuenta de este siglo, osciló entre una peseta y una peseta y dos reales, según varios informadores de condición popular. Esta bula dispensaba de la obligación de abstenerse de carne durante todos los viernes de mes, reduciéndola exclusivamente a los de Cuaresma”.
Xavier Castro
A lume manso, 1998.-
El pescado se consideraba apropiado para consumir en días de abstinencia… “Sardinas marinadas con picadillo de verduras”


Francamente deliciosas…



Mientras degustábamos este exquisito bocado, Xavier Castro nos introdujo en los sistemas de conservación utilizados desde la época romana en las Rias baixas galegas, en concreto debido a la proliferación de salinas en la zona, se utilizaba la salazón para dicha conservación. En 1998, con motivo de la construcción del Centro de Salud de Rosalía de Castro en Vigo, seis metros bajo tierra se descubrieron las salinas romanas de evaporación solar más antiguas de Galicia.
Tocó el turno de cambiar el vino a degustar, de blanco a tinto, y el caldo a catar procedía de la comarca del Ribeiro, de la zona de Beade y pertenecía a las Bodegas ARCO DA VELLA,  de D. Eladio Rodriguez: TARABELO.


D. Eladio Rodriguez, propietario de la Bodega nos acompañó durante toda la velada y nos relató diversas anécdotas relacionadas con la cata de vinos, como la utilización de “chocolate chaparro” para preparar el paladar para diferentes degustaciones o el uso de carballo galego para construir las barricas donde almacenaba sus vinos.




Un sabroso vino, de color cereza intenso, con un potente aroma a  fruta, personalmente me encantó pues percibí un gusto dulce, especiado.
Mientras nos ofrecían imágenes y sonido del videoclip “La Vendimia” de Celtas Cortos, nos sirvieron el cuarto de los bocados que degustaríamos durante la velada: REBOZADO DE PIMIENTO DE HERBÓN


Se atribuye a los franciscanos el mérito de traer desde Méjico este pimiento al Monasterio de Santa María de Herbón (Siglo XV) y en el siglo XVIII los vecinos descubrieron una fuente de ingresos con la comercialización del pimiento seco y molido.  Le especie se adaptó al clima de Herbón modificando poco a poco el sabor, siendo actualmente menos picante aunque más intenso que el que llegó inicialmente de América, incluso viendo reducido su tamaño.



Nos comenta también Xavier Castro el inmenso poder y riquezas que en la época disfrutaban los Monasterios, pues los campesinos pobres les vendían lo mejor de su producción, vino, carne y cultivos y ellos en cambio consumían lo sobrante y de peor calidad.



La música que nos acompañó entonces fue un fragmento del acto II del “Rapto del Serrallo” de Mozart.


Y comenzamos la degustación de platos dulces, el primero consistió en una originalísima “Sopa de vino



Una crema con gusto a coco acompañaba el helado de vino tinto, emulando a las llamadas “sopas de burro canso”, que antiguamente se tomaban en los días de frío y heladas de los duros inviernos. Tenían fama de energéticas y vigorizantes y se preparaban mezclando pequeñas porciones de pan con vino tinto caliente y azúcar al gusto.




Dirigidos por Xavier Castro y María Outes y acompañados por un video de Amancio Prada, todos los comensales comenzamos a entonar…
Adiós, ríos; adios, fontes;
adios, regatos pequenos;
adios, vista dos meus ollos:
non sei cando nos veremos.
Miña terra, miña terra,
terra donde me eu criei,
hortiña que quero tanto,
figueiriñas que prantei,
prados, ríos, arboredas,
pinares que move o vento,
paxariños piadores,
casiña do meu contento,
muíño dos castañares,
noites craras de luar,
campaniñas trimbadoras,
da igrexiña do lugar,
amoriñas das silveiras
que eu lle daba ó meu amor,
camiñiños antre o millo,
¡adios, para sempre adios!

FOLLAS NOVAS, 1880
Rosalía de Castro


 
Para terminar degustamos  unas PAPIÑAS CON LEITE, una especie de natillas con maíz tostado, deliciosas…
 


Papiñas con leite
tamén che daréi;
 sopiñas con viño
torrexas con mel.

CANTARES GALLEGOS
Rosalía de Castro

Habían transcurrido más de tres horas y llegó el momento de la despedida…



¿Qué mejor manera que descubriendo un brindis diferente?
San Migueliño das uvas maduras, moito me tardas e pouco me duras. San Migueliño das uvas maduras, que tarde nos vès e que pouco nos duras.
 

2 comentarios:

  1. Gustavo Adolfo Garrido9 de mayo de 2011, 16:42

    Moitas grazas por este excelente comentario. Certamente foi unha velada memorable. E parabens pola páxina, tan ben traballada e absolutamente recomendable.
    Saúdos.

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  2. Fue realmente un auténtico placer para los sentidos. Muchas gracias a tí por leerme!!!

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