martes, 16 de agosto de 2011

PEZ ESPADA CON PARMENTIER DE PATATA, PERA CONFITADA, CANÓNIGOS Y TOMATITOS.-




“El pez espada, llamado comúnmente emperador (aunque no es exactamente la misma especie), ya constituía en la antigüedad y la época clásica uno de los pescados más atractivos dentro de la cultura alimentaria de la “alta cocina” que caracterizaba a nuestros antepasados. Para las civilizaciones que habitaban la cuenca del mar Mediterráneo, el pescado significaba un aporte de gran importancia como complemento natural a una dieta basada en diferentes productos agrícolas. Así, las clases más poderosas podían permitirse este ingrediente de lujo en sus comidas, mientras que el campesino pescaba para obtener simplemente un complemento a su alimentación. De esta forma lo atestigua Pierre Tallet en su libro Historia de la cocina faraónica. Además, las clases altas también pescaban por placer. El gran tamaño y la voracidad del pez espada otorgaron a esta especie un gran valor culinario, elevándolo a la categoría de manjar exquisito y solicitado en cualquier banquete romano que se quisiera preciar. Desde el siglo III a.C. esta especie se degustaba en las Cenae o cenas vespertinas de la alta sociedad, donde se consumía junto a meros, lenguados o jureles, acompañado con guarniciones de verduras y hortalizas. Posteriormente, la técnica de la salazón serviría para conservar el pez espada y poderlo comerciar a otras colonias del Imperio Romano.”


Tras un período de relajación os dejo hoy una recetilla facilita a la par que sabrosa y completa.




Como podréis observar en la imagen, lo que prima en esta receta es la sencillez. Salpimentamos las rodajas de pez espada, las pasamos por la plancha con un poquito de ajo y un chorrito de aceite de oliva…




Confitamos unas peras, para ello pelamos y descorazonamos la fruta, cortando su carne en cuadraditos. Doramos las porciones durante unos minutos, con suavidad, en una sartén con mantequilla a la que añadimos azúcar.

El parmentier de patata tampoco es complicado: Pelamos patatas y tras trocearlas las cocemos en caldo. Salpimentamos. Cuando la patata esté tierna, retiramos del fuego, escurrimos y aplastamos con un tenedor. Añadimos ajo picadito, leche y mantequilla. Mezclamos bien hasta conseguir la textura apetecida.

Finalmente añadimos canónigos aliñados con aceite de oliva, un chorrito de zumo de limón y sal así como unos tomatitos cherry troceaditos.

Sencillo y delicioso…