viernes, 23 de septiembre de 2011

Descubriendo la feijoa, una fruta tropical cultivada en Pontevedra…

Ayer David me sorprendió con una fruta para mí desconocida: FEIJOA o ACCA SELLOWIANA que a pesar de su origen tropical se cultiva aquí en Galicia.



Una fruta sumamente curiosa, de perfumado aroma y con una pálida y jugosa pulpa que nos deja un sabor diferente, con cierto regusto ácido que podría recordarnos el gusto de la piña o al kiwi, aunque investigando he recogido otras opiniones: «A mí me sabe a jarabe infantil», «Sabe a todo, a plátano, a fresa...».
Personalmente os diré que su gusto me resultó muy agradable y sorprendente, por lo que me puse a investigar sobre este curioso fruto que no había visto en mi vida.
A través de la ESTACION FITOPATOLÓXICA DO AREEIRO, centro dependiente de la Diputación de Pontevedra, he localizado algunos apuntes que me gustaría compartir con vosotros…


La feijoa sellowiana Berg es una planta leñosa de la familia Myrtaceae que crece espontáneamente en varios países sudamericanos, donde se la conoce con los nombres de “Guayabo del país” o “Guayabo del Brasil”.


Se introdujo en Europa a finales del siglo XIX a través de Francia. Apareció en esa misma época en Galicia y Cataluña y también se encontraron ejemplares de esa época en California o Nueva Zelanda.
La feijoa es un árbol de hoja perenne, que suele alcanzar una altura de 2 a 4 metros. Presenta hojas elípticas con bordes enteros de color verde oscuro brillante en el haz y gris en el envés, proporcionando una gran belleza al árbol. Sus flores son muy vistosas, con pétalos carmín y largos estambres de color rojo intenso.
Aquí en Pontevedra, los frutos comienzan a madurar entre Octubre y Noviembre (aunque ahora estamos en Septiembre y yo ya he tenido la oportunidad de degustarlos…)



La feijoa es muy rica en potasio, yodo, vitamina C, fibra y sales minerales, no tiene grasa ni colesterol, y posee propiedades antimicrobianas y antioxidantes, por lo que su consumo es altamente recomendable.
Animaos y probadla…


domingo, 18 de septiembre de 2011

¿XURELIÑO, CHINCHITO, MANOLITO O CHICHARRILLO?



Resulta francamente interesante descubrir la variedad de nombres que se emplean para el mismo pescado. Xureliño, chinchito, manolito o chicharrillo son algunos de los que se aplican aquí en Galicia para la misma especie: TRACHURUS TRACHURUS, y la nomenclatura se multiplica si nos pasamos por los mercados del resto de España…
El xurel o jurel es un pescado azul de agua salada y recala periódicamente en nuestras costas. Su alimentación se basa en la ingestión de otros peces pequeños y crustáceos. Su cuerpo es alargado y comprimido, presentando un color azul verdoso y plateado.


Como sabéis me gusta mucho investigar en literatura y arte sobre referencias alimenticias y en esta ocasión he descubierto una obra de 1788 que he encontrado sumamente interesante y que sin duda volveré a referenciar en más de una ocasión:

ENSAYO DE UNA HISTORIA DE LOS PECES Y OTRAS PRODUCCIONES MARINAS DE LA COSTA DE GALICIA, ARREGLADO AL SISTEMA DEL CABALLERO CARLOS LINNEO. CON UN TRATADO De las diversas Pescas , y de las Redes y Aparejos con que se practican, POR DON JOSEPH CORNIDE, Académico honorario de la de Historia, vecino de la Coruña, AÑO DE MDCCLXXXVIII. EN LA OFICINA DE BENITO CANO”

XUREL

"Scomber Trachurus pinnulis unitis , spina dorsali recumbente, linea laterali loricata.

Al Xurel llaman igualmente en Galicia Escribano y Chicharro, nombre tomado del de Chicarou, que le dan en la Gascuña; en el resto de Francia le llaman sieurel ó Siourel, y también Maquereau batard, porque es parecido á la Sarda de cuya familia le cuentan los Naturalistas, pero es más pequeño, más chato, y su cabeza menos aguda, distinguiéndose particularmente en que la línea lateral se compone de una fila de escamas tan espinosas, y ásperas que parecen una sierra.

El nombre de Xurel es corrupción de la palabra griega Sauru , de que se sirve Aristóteles quando habla de este Pez. De ella hicieron los Romanos, según Rondelecio, su nombre Sauro y los Franceses el de Sieurel, que nosotros corrompimos en Xurel, por la facilidad con que solemos convertir la s en x.

El Xurel vive en compañía, como las Sardinas, y su pesca suele ser abundante en esta costa, pero su carne, que es más dura que la de la Sarda, tiene poca estimación, se come asada y frita, también se suele salar, principalmente quando es de la especie mayor, que no es muy común en estos mares, y sí en los de Asturias."

El xurel fue considerado durante mucho tiempo “pescado para pobres”, quizás por la abundancia de las capturas, quizás por la profusión de espinas… pero para el fotógrafo de la aprendiz resulta un bocado exquisito, y dado que es él mismo el encargado de su preparación os dejo sus comentarios al respecto:
Su preparación es sencillísima, una vez limpios los salamos y sólo tendremos que freírlos en abundante aceite caliente, en pequeñas tandas, previamente espolvoreados con harina.


sábado, 17 de septiembre de 2011

VENDIMIANDO EN “O RIBEIRO” – AS REGADAS, BEADE (OURENSE)

«Posiblemente, la mejor cosecha de la historia», dicen los bodegueros y cosecheros gallegos. El sector vitivinícola, uno de los pocos que supieron capear la crisis, se frota las manos porque, al margen de su buen hacer para que los vinos gallegos sean reconocidos internacionalmente, ha contado este año con la complicidad del tiempo (…)

(…) Los caldos gallegos se han convertido en los últimos años en un motor para la resentida economía de la comunidad, y no solo por los saneados balances de sus empresas y su proyección internacional. También porque en época de vendimia son una válvula de oxígeno para los que sufren la lacra del paro. En las bodegas hay colas para apuntarse a la recogida de uva, y si antes eran sobre todo inmigrantes, ahora el perfil es de un gallego en paro y con familia a su cargo.”



 
No temáis, no me veréis acarreando un “galleiro” o “culeiro” (cestón utilizado para transportar las uvas durante la vendimia). Yo sólo me acerqué a AS REGADAS, BEADE (Ourense) a visitar a la familia y a “recoger” algunos de los frutos ya recolectados antes de que pasasen  a convertirse en estupendos vinos bajo la Denominación de Origen RIBEIRO.
He estado investigando curiosidades de la zona de Beade, descubriendo que existen muy antiguos apuntes de su historia a raíz de la presencia de la “Orden de San Juan de Jerusalén” en la zona…



Encomienda de Beade (con Ribadavia y Mourentán) - La presencia inicial de la Orden en esta zona se remonta a mediados del siglo XII, concretamente al año 1143. Probablemente la creación de la encomienda de Beade debió de ser posterior a la fundación de la bailía de Ribadavia, cuya iglesia de San Juan fue siempre cabeza de encomienda, aun cuando la preeminencia pasó a Beade, en cuyas cercanías estuvo instalada la casa del priorato. La villa de Ribadavia, que gracias al fuero que Fernando II le otorgó en 1164 pasó a constituirse a perpetuidad en villa realenga por la que sus vecinos quedaron como vasallos del rey, se encuentra situada en un importante nudo de comunicaciones de toda la comarca en la confluencia con el Miño, lo que, sin duda, fue determinante para el establecimiento de la Orden de San Juan. Su hospital y convento se erigieron en el centro de la villa, anejo a su iglesia de San Juan, donde compartieron los destinos espirituales de la población con los monjes bernardos de Osera, dueños al principio del «casco» y sus arrabales. Por razones que ignoramos, desde principios del siglo XV la iglesia de San Juan de la villa de Ribadavia pasó a depender de la encomienda de Beade, cuyo comendador se intituló indistintamente de Beade con Ribadavia”
Implantación y desarrollo territorial de la Orden Militar de San Juan de Jerusalén en Galicia (siglos XII-XV) - Adrián ARCAZ Pozo

Pero los orígenes y la historia de la zona se remontan mucho más atrás, y como de lo que íbamos a hablar hoy era de la “uva” del Ribeiro… os dejo un primer apunte obtenido del “TRATADO DE VITICULTURA GENERAL”  de Luis Hidalgo, 1993.



“Según primeras noticias debidas a Estrabón, el cultivo de la vid fue implantado en Galicia por sus conquistadores romanos que iniciaron su penetración en el año 137 A.C., habiéndose encontrado diversos vestigios que así lo atestiguan, sobre todo en el valle del Miño (…)
(…) Tras las invasiones de los pueblos del norte, se recuperó el cultivo de la vid de la mano de la religión, alrededor de monasterios, iglesias, santuarios e incluso pequeñas ermitas que supieron cuidarlo. El paréntesis de la dominación árabe fue relativamente escaso y poco intenso, debido a su aislamiento y lejanía de Al-Andalus (…)
Durante la Edad Media, la vid llegó a cultivarse en zonas en que actualmente está desaparecida, pero en términos generales ya ocupaba su regionalización actual: valles del Miño, Sil, Avia, Bibey, Rías Bajas, Rías de Coruña y costa septentrional.”


 
Para terminar, os dejo un fragmento extraído de la obra de don Alvaro Cunqueiro, A COCIÑA GALEGA:
“Yo podía darle una vuelta al país con una taza cunca de mi apellido en la mano. Comenzando por las cepas lucenses, siguiendo con las riberas del Miño, que son los primeros los de Portomarín de los Caballeros de San Juan. Antes fueron, en Loio, las viñas de los templarios; ya dijo Castellá y Ferrer, una montañuela toda de viñas, pequeña. Unos vinos ligeros y ácidos, las vegadas con una aguja muy suelta y fresca. De aquí son muy buenas las aguardientes, quizás las más poderosas de toda Galicia, muy tiesas en su sequedad. Yo diría que su fortaleza y terquedad les vienen a estos aguardientes de que la viñas madres están plantadas cerca de donde fueron los camposantos de los templarios y de lso sanjuanistas, y acuden a ellas, bajo tierra, donde están los huesos de los soberbios caballeros de antaño (…)
(…) En Ribadavia el Miño recibe por la derecha al Avia. Hay grandes tintos en Beade, en Gomariz, En Leiro, En Cabanelas, en muchas bodegas del ribeiro. A mí me gustan los blancos que llevan más de la mitad de treixadura: son los vinos para apertivo de estudiosos, del P. Feixoo o del maestro Otero Pedrayo, y al atardecer, prepara el alma para la contemplación de las brillantes estrellas (…)

miércoles, 14 de septiembre de 2011

DON ALVARO CUNQUEIRO: EL JAMÓN, LA PIEZA NOBLE DEL CERDO - VI CONGRESO MUNDIAL DEL JAMÓN – LUGO (21 AL 23 DE SEPTIEMBRE DE 2011)



Paul Gauguin - Le jambon, 1889


“Pieza noble del cerdo, entre nosotros mereció un canto de don Ramón Otero Pedrayo. Es necesario decir que, hasta estos tiempos, nuestro labrador escaso jamón cataba, ya que cunde poco en una casa y se vendía a los tratantes, de Monterroso o de Dacón, de Sarria o de Lalín, o a los asturianos, o se cambiaba por tocino con costilla, o a los maragatos a cambio de aceite y bacalao.
Pero el dinerito que dejaban los jamones venía tan bien en una casa de pobres como los que dejaba un ternero o un cabrito.
El jamón del cerdo gallego es muy atocinado, aunque ahora, con las nuevas razas, algunas con cruce con cerdos del país, otras con cerdos ingleses, hay buenos jamones que curan muy bien en tierras de montaña.
El gallego es gente de jamón crudo, y aún más cortado en tacos que en magras largas y delgadas, que esa moda vino por la finura de los restaurantes. Al gallego le gusta el jamón cortado gordo. Aparte de crudo, todo lo más que el gallego hacía con el jamón era pasar las lonchas por la sartén con unos huevos. La tortilla de jamón es cosa reciente. Cocer, solamente un buen trozo, para el cocido de la fiesta del patrón, y eso en las casas de medianas para arriba.
Me contó un vecino, ya un viejo que los había conocido muy bien, que hace setenta u ochenta años, entre las cosas que se decían de los  hidalgos de Tor  - que eran muy ricos -, es que todos los años de Dios cocían, cuando se celebraba la matanza, un par de jamones en vino, con unas manzanas, como si supiesen la receta de las Tierras Soberanas de Sedán, que yo recordé en mi libro “La cocina cristiana de Occidente…”

Álvaro Cunqueiro, 1973
A COCIÑA GALEGA


Nicolas Lancret, Le déjeuner de jambon, 1735

sábado, 10 de septiembre de 2011

CATON, EL JAMON Y UN CELEMIN RASADO DE SAL - VI CONGRESO MUNDIAL DEL JAMÓN – LUGO (21 AL 23 DE SEPTIEMBRE DE 2011)


Cuando hace unos días recibí una propuesta por parte de Funciondeuno Eventos, para asistir en LUGO al VI CONGRESO MUNDIAL DEL JAMON,  he de reconocer que me entusiasmó la idea de asistir en la romana LUCUS AUGUSTI a un congreso que reúne a productores, científicos y especialistas de un importante sector de la economía española.




“El jamón es un producto ancestral  que representa un alimento básico en muchas culturas desde la milenaria China hasta la americana, pero es en Europa, y sobre todo, en la zona mediterránea donde alcanza su máximo desarrollo. Hoy en día, Europa cuenta con más de 20 denominaciones de origen reconocidas a nivel internacional. Y casi la mitad de estas denominaciones pertenecen a España.


El sector cárnico representa hoy por hoy uno de los sectores más importantes dentro del panorama agroalimentario español. Especialmente el sector del jamón curado es uno de los subsectores del sector cárnico europeo de mayor importancia y que tiene un desarrollo más importante. Del mismo modo, España es el primer productor de jamones curados del mundo.”



Anne Vallayer-Coster - Nature morte au jambon – 1767


Lamentablemente nuestros compromisos profesionales no nos permiten asistir al evento, pero esto no es óbice para que desde este modesto blog me haga eco de la importancia de este Congreso y de la trascendencia que el mundo del jamón ha tenido a través de los tiempos.


Como considero que el tema puede dar para mucho, he decidido comenzar una serie de post dedicados a la historia de cerdos y jamones…
Para abrir boca, os dejo una referencia que he localizado  en el DICCIONARIO MANUAL DE AGRICULTURA Y GANADERIA ESPAÑOLAS de  NICOLAS CASAS DE MENDOZA y publicado en 1857.

Bajo la entrada “JAMÓN” figura:


“Llámase así la pierna del cerdo ó del jabalí, aunque se aplica á la del oso y otros animales. Según dice Catón , los romanos preparaban los jamones empleando para cada uno un celemín rasado de sal de cocina, echando parte de ella en el fondo de la tina; colocaban el jamón con el pellejo hacia ahajo, y le cubrían todo de sal; ponían otro encima , cubriéndole lo mismo y sin que le tocase, y así sucesivamente. Echaban sobre todos una capa bastante gruesa de sal, para que quedara todo bien cubierto, dejándola á nivel. Pasados cuatro ó cinco días, los sacaban con su capa de sal, y volvían á meter, colocando debajo los que antes estuvieron encima, disponiéndolos, como la primera vez, con su capa de sal sobre todos. A los doce días los sacaban, y quitándoles la sal de encima, los colgaban al aire libre por dos días; al tercero los enjugaban con una esponja  y después de frotarlos con aceite , los colgaban al humo por dos días; al siguiente los descolgaban y untaban con aceite y vinagre, llevándolos á la despensa para colgarlos.




Unos jamones muy apreciados en Europa, por su calidad y buen gusto, son los de Westfalia; por noviembre y marzo los meten en barriles entre capas de sal, mezclada con salitre y hojas de laurel, por cuatro ó cinco días, y llenando luego los barriles con salmuera simple, pero fuerte. Los sacan á las tres semanas, y los ponen a mojar en agua por doce horas. Los sacan, los dejan enjugar y los ahúman con ramas de enebro.

Breakfast with ham  - Pieter Claesz - 1647


También son muy apreciados los jamones ingleses; los preparan disolviendo en agua diez libras de sal y una de salitre, en la que los dejan una noche, para quitarles la sangre y jugos viscosos; meten en esta salmuera de veinte á veinte y cuatro jamones. Al otro día los restriegan con sal molida y salitre, y los meten en un barril hasta que hayan tomado bien la sal. Si á los siete u ocho días no es bastante la salmuera que han soltado, la aumentan hasta cubrirlos, echando además en ella ocho onzas de sal amoniaco en polvo y una libra de azúcar, disolviéndolo todo bien. A los quince ó veinte días están ya salados, los sacan y lavan en agua clara, poniéndolos á enjugar en un paraje ventilado y seco. Por último, los ahúman con rolle y serrín -de madera de enebro.  El dejarlos perfectamente secos después de ahumados es lo más importante de la operación.
Los jamones preparados en Bayona no dejan de ser nombrados, y los salan dejándolos siete u ocho días, ó esperando á que se pongan pegajosos; entonces los lavan bien y los raspan , y con tantas onzas de sal como libras pesa cada jamón, y otras tantas de salitre, todo molido, los sazonan y colocan sobre una tabla inclinada, poniendo en la parte más baja una vasija para recoger lo que caiga, y humedecer con esta salmuera los jamones de cuando en cuando con un trapo ó con una esponja. Después los enjugan, untan con heces de vino, y estando secos, los cuelgan en la chimenea para ahumarlos con enebro tres ó cuatro veces al día, por cosa de una hora y por cinco ó seis días. Cuanto están secos los entierran en cenizas.
En Asturias, Galicia , las Alpujarras y Montánchez, en Extremadura, ponen los jamones en bastante sal, y después los cubren con salmuera. Cuando están bien salados, los sacan, los cubren con pimentón , ó bien en algunas partes los untan con ajos machacados , orégano y vinagre, mezclado lodo , poniéndolos a ahumar y secar en las chimeneas.”

Continuará…

NOTAS DE COCINA DE LEONARDO DA VINCI, EL CODEX ROMANOFF, LAS GASTRONOTAS DE CAPEL Y LAS CABRAS EN LAS COCINAS…

Leía hace unos días en las GASTRONOTAS DE CAPEL, una referencia sobre un libro que he reseñado en algunas ocasiones por lo curioso de sus interpretaciones y porque me pareció un magnífico ejercicio imaginativo escrito con mucho humor… NOTAS DE COCINA DE LEONARDO DA VINCI.

En el mencionado artículo, Capel nos aclara que “que el supuesto manuscrito original de Da Vinci que se denominó “Codex Romanoff” no está en el museo de l´Hermitage (Leningrado) como algunos piensan ni en poder de los herederos del genio renacentista. No está porque no existe. Hablamos de un libro imaginado cuyo contenido es completamente falso.”



Me quedo con un apunte de uno de los Prólogos de la obra, firmado por el doctor Marino Albinese, Presidente del Círcolo Enogastronómico d´Italia…

“Siempre se ha considerado extraño que alguien con tanta curiosidad por todo como era Leonardo da Vinci hubiera dejado tan pocos documentos en relación con su interés por la comida y la cocina…”

De lo que no cabe la menor de las dudas es que Leonardo es una de las figuras más fascinantes del Renacimiento y ha dado lugar a un buen número de leyendas sobre su persona y su obra, y dado que tomó parte en campos tan diferentes como la pintura o la botánica… arte, ciencia… ¿Por qué no también gastronomía?



Investigando, investigando, he localizado un documento de la BIBLIOTECA PÚBLICA DE CUENCA en el que se menciona el dichoso “Códice Romanoff”…

“Leonardo tenía la costumbre de llevar encima libretas en las que iba anotando bosquejos,  observaciones escritas sobre cualquier cosa que despertaba su ilimitada curiosidad o  reflexiones, que luego compilaba en cuadernos de tamaño mayor. Se cuenta que Leonardo primero dibujaba y a continuación añadía los textos explicativos en los huecos que dejaban las ilustraciones. Normalmente escribía una página y dejaba las siguientes en blanco para completar el tema en un futuro próximo, que no solía llegar nunca, así que, tiempo después, aprovechaba los huecos para anotar otros asuntos.

Los escritos recuperados de Leonardo están hoy divididos en varios Códices: Códice Arundel, Códice Ashburnham, Códice Atlanticus, Códice Forster, Códice Inst. de Francia, Códice Madrid, Códice Romanoff, Códice Trivulziano, Códice Vuelo pájaros,  Códice Windsor…”

En fin, como amante que soy de los grandes misterios que guarda la historia y reconociéndome una auténtica ignorante en el tema, simplemente me quedo con el estupendo trabajo de Shelagh y Jonathan Routh y os dejo una perla…

“de las cabras en las cocinas”
No hay sitio en mi cocina para las cabras. Si está viva es hedionda y todo lo devora, incluyendo mis mesas y bancos. Muerta es aún más hedionda. Para deshacerte del hedor de la cabra, deshazte de la cabra.


martes, 6 de septiembre de 2011

HISTORIA DE LAS CACEROLAS DE ALUMINIO.-


Una de las secciones a la que más me gusta dedicar el tiempo es a la evolución de la alimentación a lo largo de la historia, no sólo de los productos alimenticios en sí, sino a la propia inventiva del ser humano con respecto a los útiles que hemos ido utilizando para cocinar.

Es curioso lo cambiante de los gustos, a mediados del siglo XIX, el aluminio era un artículo raro y muy caro. En aquel entonces, Napoleón III servía la comida -a sus invitados más importantes- en las primeras vajillas de aluminio del mundo, mientras que sus más modestos convidados tenían que “conformarse” con disfrutar de los nobles bocados sirviéndose de platos de oro o plata…



En 1854, Henri Etienne Sainte Claire DeVille obtuvo el metal en Francia reduciendo cloruro de aluminio con sodio. Con el apoyo financiero de Napoleón III, DeVille estableció una planta experimental a gran escala, y en la exposición de París de 1855 exhibió el aluminio puro. Aquel nuevo metal se vendía a casi el equivalente de dos mil dólares el kilo, y en aquel entonces, la nobleza europea sustituía ya parte de sus vajillas de oro y plata por copas, platos y cuberterías de ligerísimo aluminio.




Sin embargo, el aluminio no tardó en perder su esplendor social. La extracción intensiva del metal, gracias a las nuevas técnicas basadas en la electricidad,  hicieron que su precio bajara a  5,60 dólares el kilo en 1890.

A pesar de este precio tan reducido, las amas de casa americanas todavía tenían que descubrir las ventajas de cocinar con aluminio, pero dos acontecimientos -un avance técnico y una demostración de unos grandes almacenes- no tardarían en hacerles cambiar de hábitos.

El 23 de febrero de 1886, Charles Martin Hall, un inventor de veintidós años de edad que acababa de graduarse en ciencias, experimentaba con el aluminio en su laboratorio de Oberlin, Ohio. (Recordáis mi post sobre el papel de aluminio… ya entonces hablábamos de Hall).




Las libretas de notas de Hall registran que aquel día perfeccionó un procedimiento para producir económicamente un compuesto de aluminio que podía utilizarse para la fabricación de baterías de cocina. Hall fundó su propia empresa y empezó a fabricar utensilios de cocina ligeros, duraderos y fáciles de limpiar, que permitían una distribución notablemente equitativa del calor y conservaban su brillo. Su duración sugirió un nombre que se convertiría en marca: Wear-Ever.

Sin embargo, los productos de Hall chocaron inicialmente con una oposición formidable…



Las amas de casa del país se negaban a abandonar sus cacharros de hierro y estaño, que habían probado suficientemente su utilidad, y los grandes almacenes se negaron a vender el nuevo producto, cuyos beneficios parecían demasiado fantásticos para ser ciertos.

El viraje se produjo en la primavera de 1903. Gracias a la persuasión de un comprador, los renombrados almacenes Wanamaker's, de Filadelfia, efectuaron la primera demostración pública de las ventajas del aluminio para cocinar.

Wanamaker's 1903 Philadelphia store, from Gibbons

Centenares de mujeres contemplaron, estupefactas, cómo un chef profesional cocinaba mantequilla y manzanas sin remover. Cuando las espectadoras pudieron avanzar y asegurarse de que los ingredientes no se habían pegado al recipiente, empezaron a llover los pedidos de baterías de aluminio.
Cuando murió Charles Hall, en 1914, su línea de productos Wear- Ever se había convertido en una nueva industria del aluminio, transformando las cocinas americanas y permitiéndole a él atesorar una fortuna personal de treinta millones de dólares.


lunes, 5 de septiembre de 2011

EMPEZAMOS SEPTIEMBRE…


Siempre he asociado el mes de Septiembre al comienzo de un nuevo año. Aunque hace ya tiempo que finalizó mi etapa estudiantil, me sigue pareciendo que el fin del verano, el acortamiento de los días y –desde que trabajo-  el término de la jornada intensiva está irremediablemente ligado al inicio de un nuevo período.



Revisando hoy el blog me he percatado de que lo que comenzó como un libro para archivar recetas se ha convertido en un auténtico diario de bitácora, reflejando a la perfección mis situaciones, estados de ánimo y sensaciones. Este año ha sido más bien flojito en cuanto a publicaciones: mientras otros años he escrito más de cien posts, en este 2011, a tres meses de finalizar el año, apenas ascienden a cuarenta y dos… Y lo mismo ha ocurrido con mis trabajos literarios…


“Consideremos la maravillosa señal que se ve en las regiones del oriente, esto es, en las partes de Arabia. Hay un ave, llamada fénix. Esta es la única de su especie, vive quinientos años; y cuando ha alcanzado la hora de su disolución y ha de morir, se hace un ataúd de incienso y mirra y otras especias, en el cual entra en la plenitud de su tiempo, y muere. Pero cuando la carne se descompone, es engendrada cierta larva, que se nutre de la humedad de la criatura muerta y le salen alas. Entonces, cuando ha crecido bastante, esta larva toma consigo el ataúd en que se hallan los huesos de su progenitor, y los lleva desde el país de Arabia al de Egipto, a un lugar llamado la Ciudad del Sol; y en pleno día, y a la vista de todos, volando hasta el altar del Sol, los deposita allí; y una vez hecho esto, emprende el regreso. Entonces los sacerdotes examinan los registros de los tiempos, y encuentran que ha venido cuando se han cumplido los quinientos años”
Clemente de Roma a los Corintios

Una vez más, al igual que el ave fénix, espero resurgir de las cenizas y comenzar una nueva y fructífera etapa…