miércoles, 11 de abril de 2012

LA COCINA DE MARCO VARELA EN EL PALACIO DE SOBER - RESTAURANTE DOÑA BRANCA – RIBEIRA SACRA (LUGO)




Según el Diccionario de la Real Academia Española, el término “VACACIÓN” se define como “Descanso temporal de una actividad habitual, principalmente del trabajo remunerado o de los estudios”.  Personalmente mi concepto de “vacaciones” está también asociado al goce o disfrute, hallándose mis inclinaciones a este respecto vinculadas a historia y/o gastronomía, mientras que nuestro fotógrafo particular prefiere buenos conciertos y naturaleza…  Así que durante la pasada Semana Santa, hemos “fusionado” ambas tendencias y con la excusa del “Freakland Festival” en Ponferrada, nos hemos trazado un recorrido músico-cultural-paisajístico-gastronómico del que os iremos informando en sucesivas entradas.
Comenzamos el jueves encaminando nuestros pasos hacia Sober, en el corazón de la Ribeira Sacra, pues teníamos muchas ganas de visitar a Marco Varela y disfrutar de su cocina en el Restaurante Doña Branca (Palacio de Sober).



¿Recordáis que os hablaba de paisajes e historia? De camino hacia Sober, nos detuvimos un ratito para disfrutar de nuestra primera parada…
“El término "Ribeira Sacra" se empezó a utilizar en la Edad Media, procede del latín "Rivoira Sacrata" haciendo referencia a la gran cantidad de monasterios y templos ubicados en las laderas de los monumentales cañones.
La Ribeira Sacra es un área geográfica que se sitúa entre las provincias de Lugo y Ourense,  donde se unen los ríos Miño y Sil. El Sil baja hasta el Miño  por los cañones abiertos entre estas fértiles tierras, en las que ya los romanos cultivaban vino y donde se ha creando un paisaje de increíble belleza.
A principios de la Edad Media, muchos eremitas escogieron esta zona para retirarse a meditar. Con el paso de los siglos estos asentamientos se convirtieron en monasterios. Toda la zona interior de Galicia presenta una gran densidad arquitectónica del románico pero especialmente aquí abundan los monasterios de esta época medieval…”


Nos apetecía conocer uno de los monasterios enclavados en este bello paraje, el MONASTERIO BENEDICTINO DE SANTO ESTEVO DE RIBAS DE SIL, pues en un paseo anterior se hallaba en reformas y no tuvimos oportunidad de visitarlo.


El monasterio benedictino de Santo Estevo de Ribas de Sil fue fundado por San Martín Dumiense entre los años 550 y el 555, aunque su etapa de esplendor se inicia en el siglo X. De hecho, la primera  documentación conservada sobre el monasterio es un privilegio de Ordoño II del año 921; en él autoriza al abad Franquila a reconstruirlo, concediéndole numerosas posesiones.
 Durante ese siglo y el posterior, las virtudes del monasterio atraen a nueve obispos, unos prelados que decidieron retirarse al monasterio en calidad de monjes, posiblemente huyendo de la inestable época provocada por las invasiones sarracenas. Este episodio fue reflejado en su escudo, en el que figuran nueve mitras.


En la Edad Media, la fama de Santo Estevo trascendió fronteras. Caminantes y peregrinos relataban que entre estas paredes acontecían milagros, gracias a la presencia de los anillos de nueve obispos santos que se refugiaron en el cenobio hasta el fin de sus días. Se llamaban Isaura, Vimarasio, Gonzalo Orosio, Fraolengo, Servando, Viliulfo, Pelayo, Alfonso y Pedro, y fueron enterrados junto a este claustro.


Este otro claustro lleva el nombre do Viveiro porque antiguamente albergaba una fuente gigantesca que ocupaba toda la superficie del patio. Era el vivero de los monjes, donde conservaban salmones, sábalos, lampreas, anguilas y truchas que se traían vivas de las pesqueras del Sil y del Miño. De esta forma, en el monasterio siempre había pescado fresco. Los cotos de pesca de una amplia zona pertenecía a los monjes, que además gestionaban los puertos o los pasos de barca, donde se cobraba a los caminantes, salvo si trabajaban para el monasterio o acudían a él para pagar tributos…


El edificio fue declarado Monumento Histórico-Artístico en el año 1923; cuenta hoy, como Parador, con 74  habitaciones. Algunas de ellas fueron dependencias conventuales, que se reparten a lo largo de los tres claustros.




Un precioso lugar que, aun rehabilitado, sigue conservando ese aire místico de antaño… Os recomiendo una visita.

 Es ya hora de comer, nos vamos a Sober…

“Sobre las ruinas del Palacio de la familia López de Lemos , el edificio de arquitectura civil más antiguo de Galicia, cuya torre data del S. VII, se ha proyectado la reconstrucción del Palacio de Sober convirtiéndolo en un fantástico Hotel de 5* Gran Lujo.

En pleno corazón de la Ribeira Sacra, un espacio turístico emergente, próximo a los Cañones del Sil y del Miño, donde podrá disfrutar de la belleza singular de sus viñedos y bodegas, sus paseos en catamarán y un patrimonio artístico definido en Rutas temáticas, como la ruta del Románico, la de las iglesias Luciérnagas o la de los Miradores”


Y llegamos al Palacio de Sober, a lo que fueron los dominios de los López de Lemos -importante linaje de la nobleza gallega cuyo origen data del siglo VI- y donde al frente de los fogones de su restaurante “Dona Branca” ejerce Marco Varela, un joven cocinero lalinense que nos muestra la indiscutible calidad de los productos gallegos incorporándolos a innovadoras recetas que, no obstante, nos recuerdan platos tradicionales de estas tierras…

Empapados como estábamos por la aureola medieval que nos había rodeado tanto en Santo Estevo, como a nuestra llegada al Palacio de Sober, me sorprendió (gratamente) el contraste visual entre la antigüedad del edificio y el diseño moderno del restaurante.




Una acertada mezcla de estilos que personalmente encontré sumamente atractiva…




Pasemos pues a disfrutar de nuestro menú degustación




Comenzamos con aceite de oliva y sales…



He de mencionar que la variedad de panes servidos durante toda la degustación resultaron exquisitos…


APERITIVO DEL CHEF
COCHINILLO CON EMULSIÓN DE ESCABECHE



Tiernísimo, me sorprendió, siempre he probado el cochinillo en caliente, y descubrirlo frío me recordó el gusto de un embutido casero…

ENTRANTE FRIO
CARPACCIO DE LUBINA SALVAJE


Soy una gran amante de los carpaccios, aunque no de la lubina. Encontré un tanto flojo el gusto del pescado, primaba el sabor del aliño, un plato correcto aunque, para mí, no demasiado destacable.

ENTRANTE CALIENTE
CANELONES DE CODORNIZ CON ESPUMA DE PATATA



Fantástico, un plato estrella, mira que a mí eso de comer “pajaritos” no me va nada… pero este bocado estaba francamente delicioso… la espuma de patata: soberbia.

PESCADO
MERLUZA AL BAMBÚ CON CALDO DE JAMÓN



Me encantó esta mezcla de pescado+caldo de jamón, una combinación de sabores que aunque parezca arriesgada resulta sabrosísima. Dado que la merluza no es un pescado con marcado sabor, pienso que el caldo de jamón le aporta un toque estupendo.
Para acompañar a la carne, David decidió tomar una copita de vino, y en la tierra del Amandi ¿cómo no degustar un Ribeira Sacra recientemente premiado?



CARNE
ARROZ CREMOSO DE CAPÓN


Un caldo exquisito, el arroz en su punto exacto y el capón tierno y jugoso…

PRE POSTRE
GELEÉ DE GODELLO, ESPUMA DE LIMA Y SORBETE DE CÍTRICOS


Un cambio total en el paladar, no pecaba en absoluto de excesiva acidez (cosa que sinceramente no me agrada), supuso un perfecto entrante para el postre… Me gustó mucho la espuma…
Para acompañar el dulce disfrutamos de “Marina espumante”, D.O. Alicante, un vino espumoso elaborado con uva moscatel… dulce, afrutado…



POSTRE
LA TARTA DE GALLETA


Deliciosa “deconstrucción” de la receta de “toda la vida”… aunque en este caso incluyendo también helado..

PETIT FOURS: MIEL (GALLETITAS), CASTAÑA (GOMINOLAS) Y LIMA (AIRE)

Los cafés y petit-fours los disfrutamos en una de las terrazas del palacio…




Galletitas de miel, gominolas de castaña y aire de lima…



Mis favoritos: los bocaditos de miel, intensísimo sabor…
No me gustaría rematar el post sin comentar la fenomenal atención que nos fue dispensada por el camarero al que le tocamos en suerte, un valor añadido a la estupenda degustación que disfrutamos.
El menú degustación asciende a 42 € por comensal y se sirve a mesa completa.  Un precioso paseo,  un paisaje espectacular, el mejor de los ambientes y deliciosos manjares… ¿qué más se puede pedir?


6 comentarios:

  1. que bonito,ya lo he visitado...me encanto...bes

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  2. De verdad que no te encuentro más que méritos.

    Yo soy incapaz de combinar como tu, disfrute e información pormenorizada a seguidores.A los dos minutos, se me olvida el blog...y me pierdo....

    Así da gusto, siempre te digo que leerte es casi como haber estado...

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  3. Genial reportaje!! El monasterio de Santo Estevo lo conozco. Pasé allí un fantástico fin de semana el año pasado pero el de Sober no y la próxima vez que vaya a la ribeira sacra no dudaré en probar este apetitoso restaurante....Gracias por mostrárnoslo.

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  4. Que buena e interesante información. Hace poco estuve en Lugo en un congreso, y me quedé con ganas de visitar toda esa zona.

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  5. Me alegro de que lo hayas visitado Dulce, es precioso, ¿verdad?

    Gracias Carmen, no me digas que tu no combinas disfrute con recetas... sólo hay que leer tus "historietas..."

    Sin duda, Loly, te recomiendo el Palacio de Sober, es bellísimo y el entorno incomparable...

    Oteador, cuando vuelvas a Lugo no dejes de visitar la zona, es francamente preciosa.

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  6. Pues no se que decirte, Mercedes, cuando estoy sola y tranquila, escribo y escribo lo mejor que se...pero cuando estoy disfrutando y comiendo...ya no me da esta cabeza rubia y con mechas para más....

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