viernes, 24 de agosto de 2012

ESPAGHETIS CON BERBERECHOS Y GAMBAS



Aunque mi abuela Lola se inclinaba, la mayoría de las veces, por platos de cocina tradicional, a veces nos sorprendía con preparaciones más atrevidas a lo que ella acostumbraba. No recuerdo que elaborase macarrones a la boloñesa, ni mucho menos los más socorridos espagueti con atún, sin embargo sí que se atrevió con unos ESPAGHETIS CON BERBERECHOS Y GAMBAS, receta que nos encantaba y que ahora os cuento…
 

Y aquí he de hacer una corrección a posteriori… Mi tía Mari me ha indicado que la abuela preparaba este plato no con gambas sino con CIGALAS FRESCAS, las cuales previamente cocía: Se incorporan en una olla con agua hirviendo y una vez que se reinicie el hervor se dejan un par de minutos y se retiran. Luego, por supuesto, tenéis que retirar cabezas y pelarlas… (por si os animáis). Puesto que en la época en que empecé a preparar este plato, mi bolsillo no me permitía tales lujos, sustituí el marisco que utilizaba la abuela por otro más asequible, con esta variación lo incorporé a mi libretita de recetas y así lo sigo preparando hoy en día…
 

 
 
 
 
“Que el gallego marisqueaba desde los días prehistóricos, se sabe por los concheiros, los montones de conchas que se encontraron, y encuentran, desde Bares a las islas Cíes. Aquel antepasado nuestro, del que quizá no llevemos mucha sangre en las venas, pero tenemos en común ese lazo de parentesco no muy bien estudiado, que está formado, en parte, por el hombre como sujeto pirandelliano, entrando en la escena y saliendo él mismo y a la vez diferente, en parte por vivir una misma tierra, bajo un mismo cielo y nubes, al abrigo de los mismos valles y en las mismas riberas, orilla de los mismos ríos, parentesco por el paisaje, del que ya entrevió secretos el francés Gaston Bachelard; digo que aquel antepasado nuestro que hacía los concheiros, los kjiokenmöddings de los prehistoriadores, sería uno de los primeros hombres del mundo que osó comer lo que tenía dentro un monstruo de poderosas pinzas agresoras como una gran centolla, o un bogavante que levanta la cabeza, vikingo oteador vestido de azul. En los concheiros hay conchas de ostras, de almejas, de vieiras, de croques (BERBERECHOS), restos de caparazones y de grandes patas de centollas o de bueyes de mar. Nuestro antepasado marisqueaba.”
 
Álvaro Cunqueiro, Cocina gallega, Madrid: editorial Everest, 1982, p. 35
 
La receta es facilita: Sofreímos cebollita, ajo e incorporamos gambas y pimentón. Añadimos vino blanco y dejamos hacer a fuego lento. Al tiempo, preparamos los espagueti cociéndolos con abundante agua y sal… (aquí tenéis una página bastante completa al respecto)
 
 
 
 
Si tenéis disposición de berberechos frescos, los ponemos con agua y sal durante por lo menos una horita, para que expulsen la arena. En un recipiente bajo añadimos un poco de agua y al comenzar a hervir incorporamos los berberechos que vamos retirando conforme van abriendo y reservamos para añadir a las gambas al finalizar la cocción de éstas…


Si no disponéis de la materia prima fresca, siempre podéis recurrir a una lata de conservas de calidad…
 
 
 
Cuando observemos que las gambas están ya listas, incorporamos los berberechos, revolvemos e inmediatamente retiramos del fuego, para evitar que se cuezan en exceso.
 
 
 
Sólo nos resta escurrir los espagueti (que ya estarán al dente), añadirles la salsa y a disfrutarlos…
 


 

2 comentarios:

  1. Sí que sabía tu abuela, sí!! Yo es que hasta me comía el salteado sin los espagueti. Me venía esta receta de perlas para hacerla con los tallarimis, en mi fase de #dietawoman... una pena que los de Pescanova hayan decidido prescindir de ellos. Bikos!!

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. He de hacer una corrección Travi, mi tía me ha indicado que mi abuela preparaba la receta con CIGALAS FRESCAS... Lo de las gambas es una variación mía, porque en los tiempos que corren... Un besazo, guapa...

      Eliminar