miércoles, 5 de diciembre de 2012

a de Loló, descubriendo el encanto en Muxía…

 
 
 
 

Este fin de semana hemos disfrutado de la última de las experiencias del Outono Gastronómico que gozaremos este 2012, y el destino por el que nos inclinamos en esta ocasión fue la “Costa da morte”, siendo nuestra “base de operaciones” la Casa de Trillo, en Muxía, donde nos deleitamos con la estancia del fin de semana así como con dos cenas, a la que dedicaremos nuestra próxima entrada.

Hoy nos toca un post con Historia e historias.
A “Costa da morte”, que se extiende entre la ría de Bergantiños y la de Muros-Noia, es un lugar plagado de leyendas, donde ancestrales cultos paganos se entremezclan con ritos cristianos. Emplazamiento de avezados marineros y de innumerables supersticiones, hablamos de un lugar de naufragios y sueños.
 
 
 

Curiosa me ha resultado la investigación sobre el nombre de la comarca: costa da morte, costa de la muerte. Según algunos, el término fue acuñado por la escritora Annette Meaking, la cual, horrorizada por los naufragios que se sucedían en la zona a finales del siglo XIX se refirió a ella como “Coast of Death” y prensas inglesa y española se hicieron eco de tal nominación.

 Otras teorías más negras se fundamentan en tradiciones mitológicas celtas, cuando no existían faros en las costas. Dichas historias  plantean que en las noches de temporal, cuando las señales marítimas de la época eran el sonido de una caracola de mar o las hogueras encendidas en la playa, los habitantes de la zona confundían a los tripulantes de los barcos haciéndoles caer en una trampa mortal, precipitándolos contra los escollos, momento que aprovechaban para saquear las naves.
También he leído otra historia que atribuye a los romanos el origen del nombre “costa da morte”, porque era aquí donde moría la luz del sol cada tarde.
 
 
 

Sea como fuere, lo que sí es cierto es que en la “Costa da morte” reposan los restos de más naufragios registrados en nuestro país, desde la época romana hasta nuestros tiempos. Os confesaré que tanto las leyendas de la zona como sus maravillosos paisajes consiguieron envolver de magia nuestra visita.

Con tan buenas vibraciones buscamos restaurante donde comer en Muxía, y de casualidad descubrimos “a de loló”, un pequeño secreto situado entre sus antiguas calles. Paseando nos encontramos un cartel anunciando tapas  y raciones variadas (callos a la gallega, sopa de verduras, raxo con patatas)  en el Hotel de encanto “a de Loló”, situado justo enfrente. Hasta allí nos dirigimos y cuál no sería nuestra sorpresa al descubrir en el interior de aquel edificio de piedra, de estilo tradicional, con llamativas ventanas azules, un local con una estética de diseño que nos cautivó. La decoración del establecimiento nos recordó el estilo de Gastromanía, casa de xantares en Palmeira – Ribeira.
 
 
 
 
 
 
 

En cuanto a la gastronomía, hallamos cocina tradicional con productos de calidad acertadamente trabajados.

De aperitivo de cortesía nos obsequiaron con unos excelentes Mejillones en suave vinagreta con vegetales.

 
 
Comenzamos con unas “Gambas del tío Eliseo”, estupendo sabor con ligero matiz a ajo. Las piezas, soberbias, cuidadosamente tratadas.
 
 
 

En cuanto a los platos principales yo me incliné por una Chuleta de ternera… Fantástico género, sabrosísima…

 
 
 

Y nuestro fotógrafo, amante siempre del pescadito se regocijó con un Sargo de ración con unas deliciosas verduritas.

 
 
 

Nos encantaron los postres caseros: Tarta de orujo y Tarta de dulce de leche…

 
 
 
 
 

No puedo dejar de destacar el inmejorable trato que nos fue dispensado durante la degustación. El responsable del establecimiento que nos brindó su atención, nos hizo sentir realmente cómodos, anticipándose a nuestras peticiones y ofreciéndonos un excelente servicio. Observando nuestro interés en el establecimiento, nos invitó a descubrir la exposición que albergaba el piso superior del hotel.
 
 
 

Se trata de “Lío de Palangre”, una colección de piezas artesanales inspiradas en el mar, obra de Paula Tubío:  A gata moscovita… Personalmente os diré que me encantó el torques (pulsera) percebe, aunque la colección dedicada a las latas de atún también resulta muy atractiva, juzgad vosotros mismos:

 

 
 
 

Aquí os dejo las coordenadas de este “hotel de encanto”:

 
 
 

Tras la deliciosa comida y sobremesa, continuamos degustando leyendas…

 
 Durante las homilías del Apóstol Santiago en la Comarca Ártabra, después de que por medio de su intercesión la ciudad de Duio (Comarca de Finisterre) se quedase sumergida, desapareciendo todos sus habitantes, como castigo por desoír las homilías del Apóstol y rendir culto al sol, se retiró a la solitaria comarca de Muxía y allí, en la Punta de Xaviña, se paró para rezar y suplicar al Señor con la intención de que las gentes cesasen la hostilidad con la que eran acogidas sus palabras.

De repente, el Apóstol ve una barca misteriosa que se acerca a la orilla y en ella contempla a la Virgen llena de hermosura y majestuosidad. La Virgen le da ánimos al Apóstol y le comunica el éxito de sus homilías en nuestra Tierra, ordenándole que retorne a Jerusalén, que su misión en esta Tierra ya estaba cumplida.

La embarcación en la que llegó la Virgen a la Punta de Xaviña era de piedra, al igual que la vela y el timón, quedando allí depositadas. La barca era la "Pedra de Abalar" y la vela, la "Pedra dos Cadrís"

 
Pedra de Abalar

Aunque existen en Galicia más piedras de balanceo o "cabaleiras", la más conocida con diferencia es la “Pedra de Abalar” de Muxía. Esta piedra tiene de perímetro unos 30 m., un espesor entre 15 y 30 cm., una longitud de 8,70 m. y una anchura de casi 7 m.
 
Pedra dos cadrís
 
 
La "Pedra dos Cadrís", que según la leyenda cristiana simboliza la vela de la embarcación en la que apareció la Virgen, tiene forma de riñón o hueso ilíaco, según se mire, y a ella se le atribuyen propiedades curativas para dolores de riñones, reuma, etc. Para que estas enfermedades curen es preciso pasar nueve veces por debajo de ella.
Como en gran parte de Galicia, para reducir los cultos precristianos, la iglesia propagó muchas leyendas cristianas en torno a lugares mágicos para las antiguas religiones, y se estableció en los mismos lugares sagrados que aquellas veneraban, proporcionando nuevos significados a los primitivos santuarios.
 
Santuario de la Virgen de la Barca
 
Cuenta la tradición que bajo el timón de la pétrea embarcación se halló una imagen de la Virgen, la cual fue trasladada a la iglesia del pueblo. Misteriosamente la talla desapareció, siendo encontrada nuevamente en el mismo lugar donde había aparecido por primera vez.  Ante tal milagro, los vecinos de Muxía decidieron erigir en ese emplazamiento un santuario en su honor…
 
Nuestro viaje no termina aquí, todavía he de hablaros de la Casa de Trillo, de la historia del alemán de Camelle, del cementerio de los ingleses, del faro de Cabo Vilán, de Fisterra...



6 comentarios:

  1. Me ha encantado el post hace cuatro años que no voy a Muxia tengo alli una amiga y siempre que estoy cerca nos hacercamos a verla ,no conocia ese restaurante (claro que cuando vamos comemos en su casa)y me ha encantado.
    Si el año que viene vamos a verla no dejare de pasarme por alli.
    Cuando estaba leyendo el post estaba pensando si iriais a ver el santuario de la vigen de la Barca asi como la piedra del abalar y la de los Cadris ,creo que no hay quien vaya a muxia sin ir alli y ya he visto las fantasticas fotos que ha exo tu marido.
    No se si habeis estado en Camelle tambien es parte da costa da morte ,si aun no habeis ido no dejeis de ir es precioso y podreis ver el museo que pegado al mar construyo un hombre que se enamoro del lugar en una visita que hizo y ya no volvio a su pais se quedo a vivir alli hasta hace unos años que se murio.
    Bicos mil y feliz puente wap@s.

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    1. Nos encantó a costa da morte, Chus. La habíamos visitado hace algunos años y ya nos conquistó, pero en esta ocasión incluso te diría que la disfrutamos más... La historia del alemán de Camelle la reservo para el próximo post, te confesaré que la desconocía, pero David no quería dejar de visitar el "museo de Man"... Un descubrimiento precioso... Murió al tiempo que el hundimiento del Prestige, escalofriante, verdad? Un beso fuerte corazón!!!

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  2. MIs veraneos en Traba de Laxe tierra de mi madre y mi refugio hasta hace bien poco, por desgracia a Asia lo del pueblo no le va. y he perdido de visitarla mucho, paseos pescando hasta CAmelle, baños en Arou etc... Siempre había problemas a veces para comer, pero con tu hallazgo me voy a llevar a la family de ruta más pronto que tarde

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    1. Nos encantó toda la zona Josiño. En Laxe no hemos estado en esta ocasión, pero sí la conocemos de otro viaje. Camelle, sin embargo, lo acabamos de descubrir, nos hubiera encantado conocer el Museo de Man en su plenitud. Me reitero, un lugar precioso... Publico ahora la segunda entrega del paseo. Un besooo!!!

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  3. Yo voy casi todos los años a la romería da virxe da barca, antes incluso acampabamos allí para disfrutar de las juergas nocturnas. La verdad es que Muxía es un sitio precioso y con un encanto muy, muy especial. Visita recomendada a todo el mundo. Lo que yo no conocía es este restaurante que me anoto ya mismo, me han encantado las fotos de los platos, y me encantaría aun más ir y catarlos!!! Una entrada de diez guapa! Mial besos

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    1. Recuerdo hace años ir a la Romería. Me quedó grabado ver a un montón de gente subida a la piedra para "abalala" y pensar ¿resistirá? Y aguantó, claro... Por algo lleva siglos allí. Estoy de acuerdo contigo la "costa da morte" es verdaderamente especial, nos ha encantado. En cuanto al restaurante "a de loló" te lo recomiendo sin lugar a dudas. Muy buen producto y estupenda relación calidad-precio. Un besazo guapísima.

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