lunes, 14 de enero de 2013

MARRÓN GLACÉ, ENDULZANDO EL FRUTO DEL “ÁRBOL DEL PAN”


Hoy quiero hablaros de uno de los productos elaborados con castañas que ha sido definido como el “confitado más apreciado del mundo”. Os confesaré que hasta ayer no había probado el afamado “marrón glacé”, y su gusto exquisito realmente me conquistó. No me extenderé en detallaros el laborioso proceso de elaboración de cada pieza, del mimo con que ha de ser retirada la piel de la castaña para no dañar su superficie, de la delicadeza de su cocción para permitir que penetren los azúcares, de los sucesivos hervores -cada día durante cinco minutos- en almíbares y vainilla, sólo os diré que ha sido esta paciente labor la que ha convertido este tradicional y humilde fruto gallego en un producto de alta gastronomía.



Hace cuarenta años, mi admirado don Álvaro Cunqueiro en su obra “A cociña galega” escribía apesadumbrado:

Desgraciadamente la castaña va desapareciendo de la cocina gallega. Ya no se cuecen castañas para un cocido, ya no se ponen guarneciendo un plato de caza, ya no se rellenan con castañas unas becadas -los gallegos decimos arceas-. Ya no hay en toda Galicia una castaña en almíbar… Ya ni siquiera, en las vísperas navideñas, o antes, por San Martín, se ve un niño en la calle con un collar de zonchos o zamelos. Éstos son castañas cocidas con monda, enteras, que se enhilan haciendo un collar. Yo he salido a jugar, de niño, con un collar de zamelos de seis vueltas.”

Con enorme placer me alegra comprobar que los temores de Cunqueiro eran infundados pues –a pesar de que hemos de reconocer que en estos tiempos resulta difícil ver a un niño luciendo un collar de castañas cocidas- afortunadamente he podido disfrutar de deliciosos y variados platos en los que se utiliza el fruto del castaño, un árbol que está presente en Galicia desde el pleistoceno y cuyo cultivo fue generalizado por los romanos, quienes lo bautizaron con el apetitoso nombre de “árbol del pan”.


La importancia de la castaña en Galicia y su constante presencia en la gastronomía a lo largo de la historia es indiscutible. De hecho antes de la llegada de la patata y demás cultivos americanos la castaña formaba parte de la alimentación básica en nuestra comunidad.

Leía hace unos días que, a pesar de las dificultades económicas actuales, la Xunta de Galicia incrementará en dos millones de euros el presupuesto destinado a promoción forestal, en especial al sector de la castaña, en el que Galicia es la principal comunidad autónoma en producción y exportación.

Sólo me resta aplaudir el esfuerzo que productores, envasadores y comercializadores,  al amparo de la IXP 'Castaña de Galicia' , están realizando para conseguir situar la producción gallega en la exitosa senda que en los últimos tiempos vienen recorriendo.

11 comentarios:

  1. Lo que me gustaba a mi celebrar el Magosto en el cole y tener que hacer mi collar de castañas!! Aissxx que recuerdos!!! Los niños de hoy en día se pierden una de cosas... Yo también me alegro que en esta ocasión Cunqueiro fallase en su predicción, ya que la castaña es un fruto que considero tan nuestro que no imagino una vida sin castaños o castañas...
    Aprendo un montón de cosas con tus publicaciones, tanto las que pones por el face como las que compartes en el blog! Un besazo. Muacckkk

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    1. Pues te confesaré Marta que yo nunca tuve collar de castañas... Qué bonitos recuerdos!!! Estoy de acuerdo contigo, afortunadamente lo de la producción de castañas se ha ido recuperando, sería una auténtica pena perder ese tesoro gastronómico. Eres un encanto Marta, desde que nos hemos conocido yo tambien sigo todas tus publicaciones, aunque no dejo muchos comentarios estoy siempre pendiente. Un besazooo!!!

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  2. Un post fantastico espero que algun dia te animes hacer los marrons glace en casa son laboriosos pero estan de muete relentaaa.
    El año pasado se quemaron muchos de los castaños centenarios que habia donde vivo entre ellos los de mi famila .
    Ojala esa promocion de reforestacion llegue aqui para plantarlos de nuevo ,esta es la zona de mayor producccion de castaña.
    Bicos mil y feliz semana wapaa.

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    1. Lo de hacer marron glacé en casa creeme que lo descarto Chus, jajaja... No me considero preparada para tales delicadezas. Lo de los incendios es realmente doloroso, qué ganas de llorar!!! Ojalá que os toque replantación... Malo será, porque vuestra zona es de tradición castañera... Un beso muy fuerteeee!!!

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  3. Mira que me gustan las castañas, pero el marron glacé no... nada de nada... Eso sí, el post maravilloso. Besos!

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    1. Pues el marron glace sí que es dulce, sí. Reconozco que tiene un sabor muy intenso. Fíjate que he leído comentarios para todos los gustos, desde que resultaba empalagoso hasta que era su postre favorito... De cualquier forma, tanto la castaña como el dulce derivado forman parte importante de la historia de nuestra gastronomía y me encanta presumir de ella... ;) Un besazo muy fuerte guapetonaaaa!!!

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  4. a mi me encantan las castañas, pero el precio del marrón glacé me tira siempre para atrás, habrá q atreverse, como siempre una leccion magistral

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    1. En lo del precio estoy de acuerdo contigo Josiño, es un producto gourmet. Pero tras conocer el trabajo que entraña su elaboración, y descubrir su delicado sabor he de reconocer que el precio está justificado.

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  5. Pues si señora lleva usted mucha razón!!
    Que buenas son de todas las maneras:))
    Los marrons que delicia!
    Desearte un merecido fin de semana!

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  6. Pues a mí me pasa como a ti Merce, que hasta que estuve en #saboresdeourense y la gente de Cuevas nos descubrió su proceso de fabricación, no había probado el marrón glacé. Me ha gustado, y le veo infinidad de posibilidades en repostería (alguna probaremos). Pero sobre todo, lo que más me sorprendió es el enorme trabajo que lleva su elaboración, y lo artesanal que sigue siendo todavía. A veces no está de más conocer todos estos procesos para darse cuenta del verdadero valor que tienen este tipo de productos.
    Bikos!!

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  7. A mí me encanta el Marron Glacé: probé el de José Posada, el de Posada, lo compré en el Club del Gourmet del Corte Inglés.

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