Hacía tiempo que no
compartíamos algún plato con historia, hoy me apetece hablaros de Alexandre
Dumas. El autor de grandes novelas
históricas como Los tres mosqueteros, El hombre de la máscara de hierro o El
Conde de Montecristo sentía una auténtica pasión por la comida (y, por lo que
he leído, también por las mujeres), lo
que sin duda le empujó a crear una obra monumental: el Grand Dictionnaire de Cuisine , una enciclopedia
con recetas que nuestro gourmet escribió para cocineros profesionales (en
aquella época los hombres, exceptuando los de profesión, se acercaban más bien
poco a la cocina). Lamentablemente no llegó a verla publicada pues falleció
en 1870 y hasta el fin de la guerra franco-prusiana en 1873 el gran diccionario
no vería la luz.
Dumas estaba
especialmente orgulloso de una ensalada incorporada en su enciclopedia,
llegando a detallar la receta en una
carta a su viejo amigo Jules Janin:
"... Finalmente, hice una ensalada que satisfizo tanto
a mis invitados que cuando Ronconi, uno de mis clientes más regulares, no pudo
venir, envió por su parte de la ensalada, que fue llevada bajo un gran paraguas
dado que llovía, de modo que ningún cuerpo extraño pudiera estropearla. Y usted
me preguntará mi querido Janin, ¿cómo
ha podido escoger una ensalada como plato importante de la cena? Porque mi
ensalada no era como cualquier otra ensalada. Era una ensalada de gran imaginación, con cinco
ingredientes principales:
En una ensaladera hemos de poner una yema de huevo duro por cada
persona. Las mezclo con aceite para formar una pasta.
A la que agrego atún desmenuzado, anchoas picadas, perejil, pepinillos
troceados, el blanco de los huevos picados, sal y pimienta.
Añado el mejor vinagre que pueda obtener.
Y
–ahora atentos, a ver como lo hacéis- pongo la ensaladilla en un cuenco y ordeno a mi siervo que la mezcle bien… (sin
palabras me he quedado).
Finalmente espolvoreo una pizca de pimentón, que es el pimentón húngaro.”
Nosotros hemos utilizado un aro de emplatar para darle nuestro toque personal a la obra de arte de Dumas.
No podría finalizar el post sin terminar de narrar la vida de nuestro escritor, así que os contaré que las obras de Dumas fueron recibidas con entusiasmo por sus fieles lectores, reportándole enormes ganancias. Por desgracia, él nunca tuvo suficiente para mantener sus grandes pasiones y durante sus últimos años se vio perseguido con regularidad por cobradores de deudas. Aún así continuó obsequiando generosamente a sus muchas “amigas”. Aquel autor de imaginación increíble y refinado paladar murió en la pobreza en 1870.









Mercedes un post estupendo y muy interesante ..la ensalada genial hago una parecida y desde luego está de rechupete ...besos MARIMI
ResponderEliminarcomo siempre...me encanta!!!un beso mercedes espero verte el sábado!!!
ResponderEliminarUna receta fácil y seguro que buenísima, y además con un toque de historia. Me encanta!
ResponderEliminarhttp://bonprofitbarcelona.blogspot.com.es/